El avión en el que regresó a Roma, un Boeing 777 de la compañía aérea ´El Al´ aterrizó en el aeropuerto romano de Ciampino a las 16.45 hora local, tras recorrer los 2.250 kilómetros que separan ambas ciudades. Benedicto XVI dijo a los periodistas que le han acompañado en el viaje que deseaba resaltar tres puntos de esta visita. El primero, que "a pesar de las dificultades", ha visto que hay "un gran deseo de paz en toda Tierra Santa, un deseo común de paz".
El segundo punto que destacó el Papa es que "hay voluntad de diálogo interreligioso entre las tres religiones monoteístas (Judaísmo, Cristianismo e Islám) y una voluntad de colaboración".
El tercer punto, que ha visto "un clima ecuménico muy alentador" en sus reuniones con los ortodoxos y los armenios.