Clinton rechazó las afirmaciones del líder supremo iraní, ayatolá Ali Jamenei, quien responsabilizó a EEUU de la ola de violencia en Irak. Calificó esa acusación como "decepcionante para cualquiera" y dijo que "está claro que hay pistas" que vinculan esos atentados a Al Qaeda "y otros grupos violentos que quieren romper el progreso de Irak". "Estados Unidos es socio de Irak en ese progreso y vamos a seguir siéndolo", insistió Clinton, quien asimismo señaló que en los esfuerzos para que Irak sea un país "estable, soberano e independiente" deberían participar "todos los vecinos", en aparente alusión a Irán.