cumbre de las amÉricas. la sintonía y el clima de diálogo protagonizan una cita que abre una nueva etapa
DPA. PUERTO ESPAÑA.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró ayer en el cierre de la Cumbre de las Américas, que vio señales "potencialmente positivas" para las relaciones de su país con Cuba y Venezuela, aunque reiteró que a las palabras deben seguir "hechos"por parte de La Habana y Caracas. "Hemos visto señales potencialmente positivas sobre la naturaleza de las relaciones entre Estados Unidos, Cuba y Venezuela. Pero como ya he dicho antes, la prueba para todos no son solo palabras, sino hechos", señaló Obama tras el fin del encuentro con los líderes del hemisferio en Trinidad y Tobago. "Creo que las señales emitidas hasta ahora constituyen al menos una oportunidad para un diálogo franco sobre un abanico de temas, incluidas áreas de democracia y derechos humanos en todo el hemisferio", agregó.
Según Obama, en lo que respecta a Cuba, cuestiones como la liberación de los presos políticos son temas que "no pueden ser eliminados así por así" a la hora de evaluar un diálogo, aunque reconoció una vez más que la política aplicada por Washington a la isla durante casi medio siglo "no ha funcionado como queríamos" ya que "el pueblo cubano no es libre aún". Aun así, consideró como una "señal de progreso" el hecho de que hace unos días el presidente cubano, Raúl Castro, asegurara estar dispuesto a "discutir de todo" con su par norteamericano, incluidos esos espinosos temas para La Habana.
"Vamos a estudiar la posibilidad de dar más pasos, pero hay cosas que Cuba puede hacer", reiteró Obama, indicando como posibles pasos de parte de La Habana que el gobierno cubano libere a los presos políticos o reducir las imposiciones a las remesas. "Eso sería un ejemplo de cooperación en el que ambos gobiernos trabajan a favor de ayudar a las familias cubanas y de elevar el nivel de vida" en la isla, sostuvo. "Hay algunas maneras de que las autoridades cubanas demuestren que realmente están dispuestas a un cambio", insistió.
Respecto a sus colegas del continente americano, reconoció que si bien le demandaron más medidas hacia Cuba -concretamente el levantamiento del embargo-, "al menos ven que no estamos empecinados en políticas implantadas antes de que yo naciera". Obama consideró que la cumbre fue "muy productiva" y se felicitó por su éxito en un momento de "grandes desafíos" y "grandes oportunidades"para Estados Unidos y las Américas. Asimismo, sostuvo que uno de los mayores éxitos del encuentro fue poder "demostrar" que la falta de acuerdo en todos los temas no tiene por qué constituir una barrera para el entendimiento y la cooperación regional.
"Podemos trabajar juntos"
"No estoy de acuerdo con todo lo que fue dicho en esta cumbre por líderes de otras naciones, pero lo que hemos demostrado aquí es que podemos lograr progresos cuando nos liberamos de algunos de los debates estancados y viejas ideologías que han dominado y distorsionado el debate en este hemisferio por demasiado tiempo", señaló Obama. "Hemos demostrado que aunque tenemos nuestras diferencias, podemos y debemos trabajar juntos en áreas de interés común y que cuando no estamos de acuerdo, podemos no estarlo de manera respetuosa", insistió.
A su juicio, Washington también ha demostrado "que no hay socios mayores y menores en las Américas, que solamente somos socios comprometidos a adelantar una agenda común para superar desafíos comunes". Y los líderes americanos coincidieron con el diagnóstico de Obama, confiando en que la cumbre abra una nueva etapa. También para Cuba..