cambio en la casa blanca. El veterano PAUL Volcker puede volver a liderar la reserva federal
TERESA BOUZA. WASHINGTON.
El presidente electo de EEUU, Barack Obama, recibió ayer información reservada de funcionarios de inteligencia, designó a su jefe de gabinete y se reunirá con el actual presidente, George W. Bush, el lunes, lo que demuestra que la suya será una transición acelerada. El político demócrata cumple así sus promesas de campaña, cuando aseguró que dada la gravedad de la crisis y las guerras abiertas en Irak y Afganistán los votantes tenían derecho a esperar que el presidente electo se pusiera manos a la obra Los demócratas quieren evitar a toda costa los errores que se atribuyen a Clinton, cuyos primeros 100 días en el poder se convirtieron en una pesadilla. nada más ganar, por la lentitud de la sucesión.
Los observadores dan por hecho que el que se convertirá en 44 presidente de EEUU designará con celeridad a su secretario de Defensa. La campaña de Obama dejó caer que podría mantener en el cargo al actual responsable del Pentágono, Robert Gates. Nadie duda, tampoco, de que emergerá en breve un equipo económico, capitaneado por un flamante secretario del Tesoro, cuyas tareas monumentales suscitan pocas envidias.
Entre los nombres que se barajan para el cargo está el del ex presidente de la Universidad de Harvard Lawrence Summers, quien ocupó ya ese puesto durante la presidencia de Clinton, así como el titular de la Reserva Federal de Nueva York, Timothy Geithner. A ellos se suman el ex presidente de la Reserva Federal Paul Volcker y Robert Rubin, otro ex secretario del Tesoro y alto asesor de Citigroup
¿Kerry secretario de Estado?
En las quinielas para liderar el Departamento de Estado figuran nombres como el del senador demócrata John Kerry, quien compitió sin éxito por la presidencia en 2004; el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson; el ex enviado estadounidense a los Balcanes Richard Holbrooke, y el senador republicano saliente Chuck Hagel.
En cualquier caso, todo apunta a que las novedades llegarán muy pronto. Pese a que Obama aseguró que iba a tener una semana de "vida normal" después de dos años de locura electoral, la realidad contradice su ilusión:estuvo trabajando ayer en su despacho de Washington, antes de machacarse en el gimnasio, contestar a la petición de reunión de Bush y confirmar el nombramiento de su mano derecha. Esta hiperactividad hará que esta misma semana se pueda saber la mayoría de los nombres clave en la futura Administración Obama.