ELECCIONES EEUU 2008. los dos aspirantes a la casa blanca expectantes ante los resultados
FERNANDO MEXIA. PHOENIX.
Finalizada la maratoniana campaña, el candidato republicano John McCain se refugió ayer en una suite presidencial de su hotel talismán en Arizona a esperar los resultados de unas elecciones vistas para sentencia. Después de sendos actos en Nuevo México y Colorado, Phoenix supuso el final del trayecto del agitado viaje por EEUU de McCain, quien en los últimos dos días celebró mítines en doce estados distintos.
McCain votó ayer, poco después de las nueve y cuarto de la mañana hora local (16.15 GMT) en Phoenix, Arizona, el estado por el que es senador. El veterano político, tras acudir a las urnas, se dirigió al hotel Arizona Biltmore, un establecimiento de lujo que durante las últimas décadas ha estado vinculado a los momentos dulces en la vida del senador McCain.
"El hotel le ha dado suerte. Tuvo aquí la recepción de su boda -con su actual esposa, Cindy (1980)- y su oficina no está lejos, así que ha realizado muchas actividades en las instalaciones", explicó el director general del complejo, Andrew Stegen, que hace tres meses supo que acogería el evento de la noche electoral de McCain.
El Arizona Biltmore sirvió en marzo para festejar su nominación como candidato republicano a la presidencia del país, además de para eventos de la empresa Hensley, la tercera distribuidora de cerveza Budweiser de EEUU, con sede en Arizona y presidida por su mujer, que es la heredera del imperio cervecero. Este hotel, llamado ´la joya del desierto´ tras su inauguración en 1929, en el que durmieron Clark Gable o Marilyn Monroe, y que sirvió de inspiración al compositor Irving Berlin para componer el clásico villancico White Christmas, ha mantenido a lo largo de su historia una relación permanente con los inquilinos de la Casa Blanca.
"Todos los presidentes desde Herbert Hoover (1929-1933) han pernoctado aquí al menos una vez. Esperamos que esto continúe", aseguró Stegen, para quien sería una gran noticia el éxito de McCain en la noche electoral.
El senador por Arizona iba a pasar las tensas horas del recuento en una suite presidencial con vistas a un jardín donde decenas de operarios instalaban desde el lunes el escenario y los equipos de luz y sonido con los que iba a contar McCain para su discurso de la victoria o de la derrota.
No estaba previsto que los medios de comunicación, salvo un grupo limitado, tuvieran acceso a ese recinto. Aunque no se sabe qué pasaría si el republicano da la vuelta a las encuestas y derrota al presumible ganador, Barack Obama. Se desconoce si McCain, aficionado a ir al cine en las jornadas electorales en las que se presenta como candidato, tuvo ocasión de escaparse al principio de la tarde y calmar los nervios durante unas horas disfrutando de una película en una sala de Phoenix, siguiendo con su tradición. Alrededor de 3.000 personas iban a vivir la noche electoral en el hotel, que, desde hace siete semanas, tiene colgado el letrero de "no hay habitaciones" para esta fecha.