elecciones eeuu. El ciudadano tipo de McCain no es quien dice
GONZALO ESPÁRIZ. WASHINGTON.
La masiva atención mediática de las elecciones estadounidenses genera también pequeños monstruos incontrolables. Y el mejor ejemplo en la actual carrera por la Casa Blanca es el de Joe ´el fontanero´, que ni se llama Joe ni es fontanero. Su estelar e involuntaria aparición en el debate entre el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain, con más menciones que las guerras de Irak y Afganistán juntas, está resultándole contraproducente a la ´niña de Rajoy´ de la campaña estadounidense. Después de sus warholianos cinco minutos de fama, la atención se volvió contra él: se descubrió que no se llama Joe, sino Samuel Joseph Wurzelbacher, y lo que es más sorprendente si cabe, que ni siquiera tiene licencia para ejercer como fontanero.
Los medios se frotan las manos y acampan a la puerta de su casa, mientras numerosos telespectadores, oyentes y lectores inundan las televisiones, radios y periódicos con quejas porque ´Joe´ (a partir de ahora entre comillas, porque no se llama así) haya acaparado la atención sobre un asunto tan importante como las elecciones.
"No me importa 'Joe el fontanero", sentenciaba ayer una carta al director en ´The Washington Post´. Sin embargo, sí hubo quien se puso muy contento por el ascenso a la fama de Wurzelbacher. Las primeras fueron las autoridades fiscales de Ohio, el estado donde reside, porque ´Joe´ debe 1.182 dólares en impuestos atrasados y gracias a sus apariciones en televisión pudieron localizarlo.
También se frotaron las manos las autoridades laborales. Porque ´Joe el fontanero´ no tiene licencia para serlo. Thomas Joseph, el gerente de la asociación local de la profesión, anunció en varios medios que enviará una carta al empleador de Wurzelbacher recordándole sus obligaciones.
Todo comenzó el domingo, cuando un fornido joven con la cabeza afeitada se acercó a Obama y le espetó: "Su nuevo plan fiscal me va a subir los impuestos, ¿verdad?". La incómoda escena para el aspirante demócrata fue captada por las cámaras y no pasó inadvertida para McCain. El candidato republicano, por detrás en la encuestas, convirtió a ´Joe´ en su principal arma contra Obama en el debate. Desde su segunda intervención, apenas unos minutos después del comienzo del debate, hasta el final, McCain mencionó al "fontanero" en 21 ocasiones como un trasunto de la clase media estadounidense. Tan insistente fue que incluso Obama recogió el guante y con cierta ironía también le habló directamente a Wurzelbacher.
La paradoja final es que el origen de todo, el plan fiscal de Obama, no sólo no subiría los impuestos de ´Joe´, sino que los bajaría, según varios estudios aproximativos hechos por varios gabinetes especializados, porque sus ingresos están lejos de los 250.000 dólares anuales que Obama marcó como el límite entre los que verán sus impuestos subir o bajar.
Pero Joe, que hasta hace unos días era un anónimo padre divorciado de 34 años, seguía sin estar contento. "¿Voy a votar a alguien que decide que 250.000 dólares es ser rico. ¿Y por qué no 100.000? Quiero decir, ¿dónde termina?", preguntó en una entrevista de televisión. Luego rechazó decir por quién votara, pero quedo más o menos claro: se confeso "conservador". Aunque cualquiera se fía.