AGENCIAS. PEKÍN.
La cifra de víctimas mortales en el atentado y posterior tiroteo ocurrido el domingo en la ciudad de Kuqa, en la provincia noroccidental de Xinjiang, de mayoría musulmana, ha ascendido a doce, informó la agencia oficial Xinhua, tras la muerte de uno de los civiles heridos.
La policía china aseguró ayer haber identificado a los "terroristas uigures" que están detrás de la serie de atentados con bomba que sacudieron Kuga, en la región noroccidental de Xinjiang, en la noche al domingo. Ocho de ellos fueron ultimados a tiros y otros dos detonaron sus explosivos y se hicieron volar por los aires. China nombró además sospechosa de los ataques a una joven de 15 años llamada Hailigqiemu Abulizi, que resultó herida al lanzar un explosivo y que fue "abandonada por sus cómplices".
Según datos oficiales, en los ataques, además de los diez supuestos terroristas, perdió la vida un vigilante. Dos policías y tres civiles resultaron también heridos. Uno de ellos murió ayer en el hospital. La policía ha detenido a dos "terroristas", mientras tres cómplices cuya identidad se desconoce se encuentran huidos.
Pese a identificar a todos los atacantes como miembros de un grupo étnico uigur de Kuqa y otras áreas, funcionarios de la prefectura de Aksu, en Xinjiang, señalaron en una rueda de prensa que no hay pistas claras en conexión con "separatistas del Turkestán Oriental". Así es como los independentistas uigures llaman a Xinjiang.
China vinculó algunos ataques previos al Movimiento Islámico del Turkistán Oriental (ETIM), en la lista de grupos terroristas internacionales de Estados Unidos y la ONU.
Se trata del segundo atentado ocurrido en la región de Xinjiang en menos de una semana, después del sufrido el pasado lunes 4 de agosto, cuando 16 policías murieron y otros 16 resultaron heridos en un atentado perpetrado con explosivos de fabricación casera contra un puesto aduanero en Kashgar. Aunque no está claro si ambos ataques están conectados, dijo el mandatario del gobierno regional.