inmigración. frattini, satisfecho con las explicaciones del presidente sobre el malentendido
AGENCIAS. MADRID/LIMA.
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dio ayer por zanjada la polémica causada por las palabras de la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, sobre la política de inmigración de Italia, con cuyo gobierno afirmó que la relación "es y ha sido muy buena". "No hay ningún problema ni ningún incidente", subrayó Zapatero en la rueda de prensa que ofreció en Lima durante la Cumbre América Latina, Caribe, Unión Europea.
Zapatero restó importancia al revuelo causado por las palabras de Fernández de la Vega, quien dijo ayer que el Gobierno español "no comparte las actuaciones que pueden exaltar la violencia, el racismo y la xenofobia", tras ser preguntada por las medidas migratorias que prepara el Ejecutivo del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi.
En opinión de Zapatero, la polémica "no llega ni a la categoría de incidente", una vez aclarada por el secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido, y por el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. Zapatero recordó que Moratinos explicó las palabras de De la Vega a su homólogo italiano, Franco Frattini, quien también participa en la Cumbre de Lima.
"Satisfecho"
Según explicó, él tuvo ocasión de charlar con Frattini antes de la ceremonia inaugural de la Cumbre, pero el incidente debió de ocurrir después, ya que el ministro italiano no le comentó nada al respecto y él se limitó a felicitarle por su reciente nombramiento. "No hay ningún problema", concluyó el presidente español. Por su parte, el ministro italiano de Exteriores, Franco Frattini, se declaró ayer "satisfecho" con las aclaraciones recibidas del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, por las supuestas críticas a la política de inmigración que diseña Italia, y que a su juicio es tan "rigurosa" como la española. "Yo no voy a entrar en asuntos internos del Gobierno español, es evidente que si el presidente español ha dicho cual es la posición, siendo el Jefe de Gobierno -recalcó Frattini en rueda de prensa-, yo estoy satisfecho". A juicio de Frattini, hubiera sido "inaceptable" que el gobierno español interfiriese en las políticas italianas, por lo que la aclaración "era la que esperábamos, que considerábamos necesaria, y que ha llegado puntualmente".
La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, expresó ayer su desacuerdo con la política italiana sobre inmigración porque "el Gobierno, como saben, rechaza la violencia, el racismo y la xenofobia, y por tanto no puede compartir lo que está sucediendo en Italia, es evidente".