Cuando era niña, Aina Calvo soñaba con ser maestra, aunque siempre estuvo muy ligada al mundo sociocultural. La que fuera delegada de clase durante su época escolar y fundadora de la Federación de Asociaciones de Estudiantes de las Balears en la universidad, se licenció en Ciencias de la Educación, profesión que ejerció hasta que un día le ofrecieron entrar en el mundo de la política. "La propuesta me llegó en el momento justo de mi vida y pensé, ¿por qué no? Y aquí estoy".
Se levanta entre las 6:30 y las 7:00 de la mañana, como lo de la cualquier otro ciudadanos. Lo primero que hace al llegar a su despacho en Cort es reunirse con Antonia Artigues, su jefa de prensa para preparar el día. "A primera hora comentamos la agenda del día y repasamos la actualidad", comenta la alcaldesa de Palma. Una agenda que va a compartir con diariodemallorca.es durante una jornada frenética. Orden del día de hoy: por la mañana, visita al colegio público Marian Aguiló, en el que el Ayuntamiento realiza el programa Èxit de refuerzo escolar para verano, audiencia con los nadadores veteranos del Esmàs que consiguieron siete medallas en el mundial de Gotemburgo. Por la tarde, aniversario del Projecte Home y despedida de las tropas que parten hacia Afganistán. Y como tarea extra, lidiar con los periodistas. "No me gusta hacer de un acto público una rueda de prensa, pero siempre intentamos atender a los medios una vez durante el día".
Nos dirigimos al primer acto. El trayecto en coche es el momento en que Aina Calvo nos dedica toda su atención, por lo que aprovechamos para conocer un poco mejor a la persona que queda eclipsada detrás del personaje.. Aunque no lo va a poner fácil, ya que ella misma admite que es "alcaldesa 24 horas al día". Pero le compensa. "La gente no es consciente de que con este cargo se renuncian a muchas cosas. Ni yo misma sabía que iba a ser así. Pero es un sacrificio voluntario y puedes decir basta cuando quieras". Admite que en algunos momentos de cansancio se lo ha cuestionado, pero la reflexión le dura sólo "dos minutos". Las satisfacciones superan las dificultades.
De hecho, le cuesta decir cuál ha sido el mejor momento durante estos años de mandato. "Son muchos a lo largo del día. Cuando notas que puedes hacer una aportación que puede cambiar la realidad a mejor, te sientes muy bien.". También destaca la satisfacción que supone que la gente la pare por la calle para felicitarla por su trabajo o darle las gracias. Incluso cuando la paran para criticarla, lo agradece. "Las críticas constructivas siempre se agradecen". Y de sus 'grandes' acciones, la que más le enorgullece es la recuperación de la fachada marítima.
El momento más difícil lo tiene más claro, el inicio de legislatura. "Recuerdo el golpe que me llevé al descubrir, desde dentro, la gestión del equipo de gobierno predecesor. Teníamos aquella imagen de pulcritud y trabajo bien hecho, y ver que detrás de eso había otra realidad fue duro". La ruptura del pacto de govern, es otro de los momentos más complicados que recuerda. "No es fácil confiar en algo que después no puedes mantener. Tomar esa decisión fue muy difícil". Tampoco se olvida del derrumbe en Camp d´en Serralta, los atentados de ETA o el fallecimiento del bombero hace unas semanas. "Humanamente, estos son los momentos más duros".
Durante la visita, Aina Calvo se muestra muy cariñosa con los niños. Se interesa por los juegos de los más pequeños –más pendientes de terminar su partida al UNO que de lo que les rodea – y por el futuro escolar de los mayores –más conscientes de estar hablando con un personaje político–Aunque detrás de las cámaras nos confiesan que no saben mucho de política local. "Nosotros sabemos quienes son Zapatero y Rajoy, porque salen mucho por la tele".
De vuelta al coche la primera edil de Cort nos habla sobre las próximas elecciones. "En esta ocasión tenemos la ventaja de presentarnos con el rédito del trabajo bien hecho, aunque también nos juega en contra el desgaste". Pero se muestra tranquila, y prefiere pensar que las cosas le saldrán todavía mejor que en la campaña anterior. "Nada me gustaría más que conseguir una mayoría". Su ilusión es poder dar continuidad al proyecto de Nuevo Modelo de Ciudad, ya que con una legislatura quedarían muchas cosas por hacer. Y una de sus asignaturas pendientes, reconoce, es la implantación de la administración electrónica, que por circunstancias ajenas al equipo de govern no se ha podido llevar a cabo.
Le preguntamos por el candidato popular que le gustaría que se presentara. Sonríe mientras se lo piensa, pero decide no mojarse, y se limita definir el perfil de lo que se ajustaría a su modelo de candidato perfecto. "Alguien que fuera capaz de deshacerse de la rémora de una gestión nefasta, opaca e irresponsable como la que yo heredé en su momento". Su relación con el resto de políticos del Ayuntamiento, más allá de plenos, discusiones y polémicas, es buena. "En la política hay una parte de escenografía muy teatral. A mí no me gusta especialmente, pero formo parte de ella. Detrás del telón afortunadamente, la dimensión personal gana por goleada, independientemente de los pensamientos de cada uno". De quien sí se atreve a hablar es de Grosske, uno de los políticos más controvertidos del consistorio. "Hemos hecho cosas juntos que han sido muy positivas para la ciudad. Siempre hemos sabido poner sobre la mesa las cosas que nos unen, por encima de las diferencias, que son muchas"
Entre acto y acto, despacha los asuntos de su oficina. Durante este rato, nos fijamos en su blackberry. No se despega de ella y escribe los SMS a una velocidad de récord. Aunque su adicción a las nuevas tecnologías no va más allá, tal y como ella reconoce. "No tengo ni Facebook ni blog. Soy consciente de que estoy desperdiciando una herramienta muy importante para llegar a la gente. Pero no tengo tiempo para hacerlo como yo quisiera".
Durante la recepción a los deportistas y la visita al Projecte Home, Aina Calvo hace gala de nuevo de su cercanía con la gente. Les habla con naturalidad y no rehúye al contacto físico. Reconoce que su fuerte es la empatía que tiene con la ciudadanía. En este punto, aprovechamos para preguntarle por sus continuas luchas con los vecinos que se han visto afectados por las diferentes acciones que el consistorio ha llevado a cabo. "Es muy complicado", afirma, aunque entiende que forma parte del trabajo de ser alcaldesa. "Nos pasa a todos los políticos de dimensión local. Y eso nos hace más pesados dentro de los partidos, ya que nos convertimos en una especie de lobby que necesita muchas explicaciones, para después poder responder a la ciudadanía".
Antes de despedirnos, le preguntamos por otro de los temas polémicos del verano. ¿Es Aina Calvo taurina? Responde con un rotundo "no", aunque reconoce que ha nacido en un ambiente taurino. Sin embargo, considera que de ahí a promover una ordenanza para una Palma antituarina, hay un trecho. "No creo que sea algo que hoy día preocupe a los ciudadanos. Hay actuaciones más importantes. Además, en Palma apenas hay corridas. Es algo que caerá por su propio peso".
Termina el día. Durante su jornada laboral, dos han sido los momentos en los que Aina Calvo ha dedicado un rato a su vida personal. La visita al regidor Paco Donate, ingresado en el hospital por una grave enfermedad, y la comida con sus padres. La familia es su debilidad, especialmente su sobrina. De hecho, ha dedicado los 15 días de vacaciones que tuvo en agosto a estar con los suyos. "Aproveché estos días para ver a la gente que no puedo atender todo lo que quisiera durante el resto del año". Unas vacaciones muy sencillas. También confiesa que le gusta cocinar porque le distrae, aunque admite que no es ninguna experta. Come de todo, y mucho. Y sólo le hace ascos a las bebidas con gas.
Se declara adicta al tabaco, aunque no fuma desde 2001, y eso que durante su mandato ha habido momentos que han puesto a prueba su fuerza de voluntad. "El derrumbe en Camp d´en Serralta, los atentados de ETA o el fallecimiento del bombero de Palma hace unas semanas, humanamente han sido momentos muy duros". Aunque admite que todavía le cuesta. "Cuando alguien se enciende un cigarro de la marca que fumaba y lo huelo... me entra un no se qué..." Hace unos meses que dejó de hacer ejercicio por falta de tiempo. Y el café, lo toma solo.
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