Redacción
Después de un largo invierno, la Semana Santa ya está a la vuelta de la esquina. Las opciones de ocio en los días festivos no pasan sólo por las expresiones religiosas que tiñen el país, pero un destino acertado puede acercarnos a estas manifestaciones manteniendo al alcance de la mano la nieve, la playa y el sol o un tranquilo destino de interior.
Un repaso a las procesiones más importantes puede ser de utilidad para quien desee disfrutar de sus días de ocio conociendo mejor el sentido de las expresiones religiosas y disfrutando de las tradiciones culturales y gastronómicas que las acompañan.
La Semana Santa de Sevilla, una de las más celebradas, vive siete días de pasión y entrega popular mientras las cofradías, como las de La Macarena o el Jesús del Gran Poder, lucen sus bellos pasos por las calles.
La celebración en Málaga es conocida porque se acompaña de la liberación de un preso, una tradición que se remonta al reinado de Carlos III, pero es, sobre todo, una de las más bellas de España por la ornamentación barroca de los pasos. En Granada destaca especialmente la procesión del Cristo de los Gitanos o el Cristo del Sacromonte.
En Andalucía hay otras procesiones de interés, pero la Semana Santa también cuenta con expresiones de gran interés en el resto del territorio.
La Procesión del Domingo de Ramos de Elche, con sus palmas, es una de las más vistosas. En Alicante destaca la procesión de la de Santa Cruz, con más de mil cofrades y cuatro pasos, mientras que en Valencia, las procesiones de más arraigo se celebran en los denominados poblados marítimos, como el Cabanyal.
En Murcia, donde la tradición se remonta al siglo XV, destaca la calidad de aalgunas de las tallas, mientras que en Cartagena vive con especial pasión el popular canto de lla Salve a la Virgen con el que finalizan las procesiones.
En Castilla y León, los sobrecogedores cantos gregorianos de las procesiones de Zamora o los pasos de la celebración en Valladolid son un aliciente más para acercarse al arte y la historia de estas ciudades castellanas.
En Cataluña, Barcelona, Hospitalet y Mataró acogen las procesiones más importantes.En tierras gallegas, las procesiones de la Semana Santa viguesa finalizan con un Salve popular en el Templo de Santiago el Mayor, mientras que en A Coruña la celebración gana en participación cada año.
En Asturias también se vive con intensidad la Semana Santa desde la bendición de ramos, palmas y "lloreos". El sabor marinero de las procesiones de Luanco o Candás son dos buenos ejemplos la semana de Pasión en el Principado.
En Canarias, destino de sol casi siempre asegurado, también se puede vivir el sentimiento religioso de la celebración cristiana. El mejor ejemplo se vive en San Cristóbal de La Laguna.
En Mallorca, la celebración en torno a la muerte y resurrección va acompañada de otros eventos. En Palma, destaca la procesión del Santo Cristo de la Sangre.
Los tambores de Hellín, en Albacete, los conciertos durante la Semana Santa de Cuenca o la procesión nocturna del viernes por Toledo medieval son otras opciones.