E Entrevista a Juergen B. Donges

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“Es necesario un cambio radical de la política catalana para recuperar la confianza”

Catedrático emérito del Instituto de Política Económica de la Universidad de Colonia, Donges ha sido asesor de los gobiernos de Alemania. Es uno de los economistas de mayor prestigio internacional

España crecerá este año en torno al 3 %, ¿cómo se presenta 2018?

Con visos de continuidad, a buen ritmo, parecido al de este año. A ello contribuirán diversos factores como la notable expansión del comercio mundial, la firme recuperación económica de la eurozona, el fuerte dinamismo del turismo internacional, el precio del petróleo bastante contenido, y los anormalmente bajos tipos de interés, junto con un mejor acceso que antaño de las empresas españolas al crédito bancario en condiciones asequibles.

¿Qué cabe esperar de las constantes vitales de la economía española?

El paro seguirá disminuyendo, las finanzas públicas evolucionarán favorablemente y la inflación se mantendrá baja. Lo peor de la crisis ha terminado. Pero queda el gran reto de subir significativamente los niveles de un empleo bien retribuido y regionalmente equilibrado, además de disminuir notablemente la tasa de temporalidad hasta registros mucho más bajos, como son habituales en los grandes países de la UE.

La OCDE constata que la economía mejora, pero recomienda más reformas...

Lo más urgente es abordar de una vez la reforma de las Administraciones Públicas: más eficiencia y menos burocracia son ingredientes estimulantes de la actividad.

La tasa de desempleo disminuye, pero sigue siendo muy elevada… ¿hay que dar una vuelta de tuerca a la reforma laboral?

Restablecer el equilibrio del mercado de trabajo lleva su tiempo. En todos los países ha sido así, también en Alemania. Pero lo importante es que la reforma laboral de 2012 ha tenido el esperado impacto positivo en términos de creación de empleo y reducción del paro, por mucho que los líderes socialistas y sindicalistas se empeñen en afirmar lo contrario. Cualquier intento de derogar la reforma sería pernicioso para quienes buscan empleo.

España necesita reformar su sistema de pensiones, pero… ¿en qué dirección?

En tres: una, elevar automáticamente la edad de jubilación con arreglo a la incrementada esperanza de vida de los mayores. Dos, fomentar planes privados de previsión, empezando con los jóvenes, como complemento a la pensión pública. Y tres, impulsar sistemas de ahorro individual en las empresas, como los tienen los países centroeuropeos pero no España.

Seguimos sin aprobar los presupuestos de 2018… ¿resta impulso a nuestra economía?

Creo que no. Los niveles de confianza de los empresarios y de los consumidores son lo suficientemente robustos como para no ponerse nervioso ante enjuagues y apaños políticos.

¿Y cómo afectará a la economía el problema catalán?

Es necesario un cambio radical de la política catalana, alejando los planteamientos independentistas radicales e ilegales. Sólo así Cataluña podrá recuperar la confianza de los agentes económicos y frenar la fuga de empresas y ahorros. En caso contrario, resurgiría la incertidumbre política, jurídica y administrativa que equivaldría a un fuerte impuesto tributario sobre la actividad económica, desacelerándola en todo el país y derivando en un mayor paro.

Se da por hecho que el BCE va a empezar a retirar los estímulos monetarios… ¿qué impacto tendría esta decisión?

El BCE aún está lejos de una verdadera normalización de su política monetaria. Me temo que mantendrá el rumbo ultraexpansivo a pesar de la recuperación económica en marcha, lo cual no tiene sentido y no hace más que generar efectos colaterales no deseados, especialmente una asignación distorsionada de los recursos y la formación de burbujas financieras e inmobiliarias.

¿Subirá el BCE los tipos de interés? ¿debe hacerlo?

No creo que vaya a haber una subida de tipos en 2018, por necesario que fuera. Primero habrá que acabar con la compra masiva de deuda soberana y otros activos. Pero el BCE ha dejado la puerta abierta a una prolongación e incluso ampliación de las compras más allá de septiembre, que de momento es la fecha oficialmente fijada para salir del programa. El existe complicará tanto más cuanto más se obstine el BCE en demorarlo.

¿Cabe prever que 2018 sea un buen año para los inversores?

Sobre todo en el campo de la digitalización de la economía se presentan unas oportunidades formidables para invertir y cosechar una buena rentabilidad. Otro tanto cabe decir para el sector de las energías renovables. Como motor deben actuar las inversiones en I+D.

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