A Análisis

2018, más de lo mismo

Jesús Sánchez-Quiñones - Director General de Renta 4 Banco

El entorno en el que finaliza 2017 y comienza 2018 sigue siendo favorable para la renta variable. Las previsiones del crecimiento mundial, generalizado y sincronizado, superarán el 3,5%. La expansión económica se produce tanto en las economías desarrolladas como en los países emergentes. Apenas seis países, con situaciones propias extraordinarias (Puerto Rico, Venezuela, Azerbaijan, Irak, Kuwait, República del Congo), de los de los 195 monitorizados por el FMI, estarán en recesión el próximo año. La inflación sigue sin hacer acto de presencia. Los temores a una deflación también han desaparecido. Los bancos centrales seguirán siendo un apoyo para los mercados financieros.

El mayor crecimiento económico se traduce en un aumento de los beneficios empresariales, que el caso de las empresas cotizadas a nivel global superan el 12%. Las bolsas siguen apoyadas por la evolución del ciclo económico global y por la expectativa de un mantenimiento de los bajos de tipos de interés actuales. En 2017 las bolsas europeas han subido en línea con el aumento de los beneficios empresariales.

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No se podrían entender la situación de los tipos de interés sin la intervención de los bancos centrales, tanto a través de la fijación de los tipos de interés a corto plazo, como a través de la compra de bonos en el mercado “distorsionando” los tipos a largo plazo. A pesar del anuncio de una próxima normalización de la política monetaria por parte de los bancos centrales, esta será lenta y prolongada en el tiempo.

Lo más destacado del comportamiento de los mercados financieros durante el año que finaliza es la ausencia casi total de volatilidad, sobre todo en las bolsas estadounidenses. Nunca se había dado una situación como la actual de subidas permanentes sin ninguna corrección. El S&P ha logrado más de 45 máximos históricos en el año. La caída máxima desde los máximos del año al mínimo, no supera el 3%, mínimo histórico.

En los principales índices bursátiles europeos la volatilidad también ha estado ausente, aunque no de forma tan exagerada como en EE UU. Cualquier mínima caída de las cotizaciones es aprovechada por los inversores para invertir. Las causas de esta situación tan extraordinaria de escasas oscilaciones en las cotizaciones son diversas:

  • La falta de rentabilidad, e incluso rendimiento negativo, en las inversiones en renta fija. De acuerdo con los mensajes de los bancos centrales, los tipos de interés seguirán bajos, o incluso en negativo, durante un prolongado periodo de tiempo.

  • El apoyo de los bancos centrales ante cualquier gran turbulencia del mercado. Fuertes caídas de las cotizaciones afectan a la confianza y a la propensión al consumo, incluso de aquellos que no tienen inversiones en bolsa. Desde el inicio de la crisis, en cuanto ha habido un amago de caídas considerables de las cotizaciones, los bancos centrales han salido al rescate. El caso más llamativo es el del Banco de Japón, que ya tiene en su balance más del 65% del volumen total de ETFs (fondos cotizados) sobre la bolsa japonesa.

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