JOSÉ VICENTE RODRÍGUEZ / MÁLAGA
Tras casi cinco años de obras, los Reyes de España han inaugurado la nueva Terminal 3 del Aeropuerto de Málaga, una instalación que cambiará por completo el aeródromo y que duplicará su capacidad anual de tránsito de los algo más de 12 millones de pasajeros actuales hasta casi 30, situándolo como uno de los 25 más importantes de Europa. La inauguración tiene repercusiones innegables para la economía de Málaga y supone una "inyección de optimismo" para todo el sector empresarial, ya que el Aeropuerto es considerado por muchos como "la principal industria" de la provincia por sus efectos directos, indirectos e inducidos.
De hecho, y sumando todos estos conceptos, el aeródromo ya genera entre un 25% y un 27% del Valor Añadido Bruto (VAB) de la provincia, con un total superior a los 7.500 millones de euros anuales, según un informe de Analistas Económicos de Andalucía. Si no fuera por la crisis, las previsiones indican que el aeródromo podría haberse acercado hasta el 30% en este 2010, aunque para dar ese salto habrá que esperar ahora a que el turismo de la Costa del Sol regrese a los niveles de años anteriores (llegó a 13 millones de pasajeros) y vuelva a crecer a un entorno hipotético de 15 millones.
El año 2009 se cerró, de momento, con 11,6 millones y una caída del 9% sobre el año anterior, mientras que los primeros meses de 2010 muestran nuevos descensos del 2,5%. En todo caso, la actividad producida por el volumen de personas que llegan al Aeropuerto da para cubrir la actividad de unos 200.000 empleos en Málaga, más de un tercio de los ocupados de la provincia. ¿Los sectores más beneficiados?: talleres y ´rent a car´, transporte, comercio, hostelería y turismo.
Expectación
A la espera del repunte turístico, el empresariado se muestra eufórico con la T3, en la que el Ministerio de Fomento ha invertido casi 350 millones y que posibilitará que el Aeropuerto procese 9.000 pasajeros a la hora, el doble que ahora. El vicepresidente ejecutivo de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), Javier González de Lara, afirma rotundo que esta ampliación aumenta la confianza de los inversores y dota a la provincia de una "estabilidad" en sus infraestructuras aéreas de cara a los próximos 25 años, teniendo en cuenta que la segunda pista estará lista para final de 2011. "Es algo revolucionario para Málaga y la Costa del Sol, porque pasamos a jugar en la ´champions´ de los aeropuertos europeos", comenta De Lara, que no lamenta que la nueva T3 llegue aún con la crisis. "Es hasta mejor, porque se va reanimar la economía provincial", dice.
Este optimismo se traslada a todos los segmentos. La presidenta de la Asociación de Empresarios de Vehículos de Alquiler de Andalucía (Aesva), Ana María García, recuerda que el aeródromo es el centro neurálgico del 70% de los cerca de 200 ´rent a car´ que operan en la comunidad, y afirma que en el sector está "muy ilusionados", tras dos ejercicios bastante complicados.
"Los coches de alquiler somos el primer contacto de muchos turistas con la Costa del Sol. Tenemos que hacernos con las distancias de la nueva terminal, una obra impresionante que atraerá a muchos más clientes", apunta.
El presidente de la Asociación de Hostelería de Málaga (Aehma), Rafael Prado, se muestra "impresionado" con la T3, que abrirá definitivamente la provincia "al mundo entero". Por su parte, el presidente de la Federación de Comercio de Málaga (Fecoma) Enrique Gil, se une a los elogios y resume lo que es el sentir de todos: "Ya tenemos la terminal, ahora toca llenarla de turistas".