EP. LONDRES.
El Gobierno británico pretende poner en práctica una serie de propuestas dirigidas a endurecer la normativa sobre el pago de bonus en el sector financiero, incrementar la transparencia de las entidades al requerir a los bancos informar de los empleados con retribuciones superiores a un millón de libras, y revisar el funcionamiento de los consejos, recogidas en un informe elaborado por el comisionado David Walker, actual asesor senior de Morgan Stanley y ex directivo del Banco de Inglaterra, y que la prensa británica define como la normativa más dura del mundo.
El responsable del Tesoro británico, Alistair Darling, afirmó que el Gobierno acepta "todas las recomendaciones" recogidas en el Informe Walker, que mantiene la mayor parte de las propuestas esbozadas en el borrador presentado el pasado julio, que fue muy criticado por el sector financiero al considerar que podría afectar negativamente a su competitividad. "Las propuestas de Sir David representan el anteproyecto de cómo deberán operar los bancos en el futuro. Su informe contiene recomendaciones sobre el control del pago de primas que ya forman parte de los estándares globales aceptados por el G20", dijo Darling, quien subrayó que "el Gobierno respalda sus recomendaciones y dará los pasos necesarios para ponerlas en marcha tan pronto como sea posible". Señaló que "los bancos deben cambiar su cultura" y defendió que el endurecimiento de la regulación, incluyendo los mayores requerimientos de capital, mayor competencia y mejor protección de los consumidores contribuirán a un sistema "más seguro".