La salida de la crisis. El Gobierno cree que ya "hay motivos para tener confianza"
AGENCIAS. MADRID.
El desplome hipotecario ha terminado. Los brotes verdes por fin llegan al ladrillo. El número de hipotecas constituidas sobre viviendas ascendió a 62.411 en septiembre, lo que supone una caída del 4,2% respecto a hace un año y un aumento del 18,9% sobre agosto, la primera subida mensual que se registra desde abril del 2008, según la estadística de hipotecas del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Pese a todo son ya 27 los meses consecutivos en los que baja en tasa interanual el número de viviendas hipotecadas en España, aunque este mes la disminución ha sido muy inferior a la de meses anteriores y ha bajado de los dos dígitos por segunda vez desde abril de 2008, cuando las viviendas hipotecadas se redujeron un 9,4%. Tras el descenso interanual de julio, que fue del 19,7%, el número de hipotecas constituidas sobre viviendas se redujo un 6,6% en agosto y un 4,2 por ciento en septiembre. No es tan clara la mejoría en Balears, una de las comunidades en las que peor comportamiento mantienen las ventas. Fruto de ello el número de hipotecas cayó otro 24% en septiembre –veinte puntos más que la media–. Se firmaron así 1.336 hipotecas, una cifra inferior a la del mes anterior, situación contraria a la del conjunto de España y a la de la mayoría de comunidades, en las que septiembre fue el mejor mes del año.
Balears sigue sufriendo
En cualquier caso, los datos apuntan a que algo está cambiando en el ladrillo. Basta resaltar un hecho: en septiembre se firmaron en España más hipotecas que en ningún otro mes del año. De ahí el alivio del sector, que tras casi dos años de ahogo, podía por fin ofrecer una visión optimista: "La tendencia es creciente. Se está vendiendo más", afirmaba el presidente de la patronal de promotores y constructores, José Manuel Galindo, que lanzaba además un aviso a navegantes: "Esto demuestra que hay fondo en los precios", advertía a quienes aún esperan más bajadas para comprar.
Los datos también llevaron alivio al Gobierno. La ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, aseguraba así que el incremento de las hipotecas "confirma la tendencia de estabilización" del mercado residencial. "Son datos esperanzadores", resumía, incorporando a su discurso una palabra, "esperanza", que estuvo muy presente en el análisis de la situación que ayer hizo la vicepresidenta económica, Elena Salgado, en el Congreso. "Hay motivos para tener confianza en el futuro", afirmaba Salgado a la luz de los últimos datos.
Reconocía no obstante algo que se daba casi por seguro: la economía española sumará otro retroceso "de algunas décimas" en este trimestre, el último del año, con lo que cerrará el 2009 en recesión. La buena noticia, explicaba Salgado, es que este podría ser el último trimestre de contracción porque la crisis "ha comenzado a perder fuerza" y las expectativas "son mejores en este momento".