AGENCIAS. FRÁNCFOURT/MADRID.
Se acabó la barra libre para la banca a la hora de conseguir liquidez. El Banco Central Europeo (BCE) modificó ayer los requisitos de calificación crediticia para los bonos de titulización de activos (ABS) empleados por las entidades bancarias como contraprestación en las diferentes operaciones con el instituto emisor de la zona euro, que en el caso de los títulos emitidos partir del próximo 1 de marzo de 2010 deberán contar con la calificación AAA de al menos dos agencias de rating. O traducido: la calidad de los activos que la banca entregue a cambio de liquidez deberá estar más contrastada que hasta ahora. El presidente del BCE, Jean Claude Trichet, explicó a la banca que las medidas de liquidez aplicadas hasta ahora pueden generar "dependencia" y "adicción", por lo que las van a empezar a retirar de manera gradual.
Mientras, en España, el presidente de la Confederación de Cajas de Ahorros, Juan Ramón Quintás, respondió al gobernador el Banco de España –que cree que al menos deberá haber quince fusiones de cajas– y defendió la "diversidad" en las cajas. Según él, sería un error dejar solo grandes entidades: "Es como si en la selva sólo hubiera elefantes", apuntó.