Riesgos del pago con tarjeta. Los fraudes afectan apenas al 0,026% de las operaciones
M.C.P. MADRID.
"Somos un país muy tarjetero", asegura Miguel Ángel Fraile, secretario general de la Confederación Española de Comercio, quien reconoce que se usan más para sacar dinero del cajero que para comprar. "Todavía hay mucha gente -comenta- que prefiere pagar en efectivo". Lo confirma el Observatorio de Medios de Pago, promovido por el Ministerio de Comercio, que concluye que "los consumidores españoles hacen un uso muy limitado de los cajeros, muy por debajo de sus funcionalidades. Se usan básicamente como dispensadores de dinero, con finalidad de pagar las compras en efectivo".
Miguel Ángel Fraile habla de reticencias, entre consumidores y comerciantes, para pagar con tarjeta compras pequeñas y cotidianas –el periódico, el pan,....– y del miedo que provoca la compra on line, que se percibe como poco segura. Así mientras en países como Estados Unidos es habitual pagar un café con tarjeta, en España casi nadie usa el plástico para pequeñas operaciones. Eso se debe, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) al miedo al fraude. El CIS documenta que al 53,6% de los españoles no les ofrece "ninguna" seguridad dar el número de su tarjeta para realizar una compra en Internet, al 25,2% "poca" y "mucha" sólo al 2 por ciento.
¿Hay razones para ello? No parece. Según VISA España el fraude sobre las ventas pagadas con dinero de plástico afecta solo al 0,026% de operaciones, muy por debajo de la mitad de la media europea. "Disponemos de sistemas de compra seguros, tanto para el cliente como para el comercio, identificando a ambos", recalca el director de Márketing de Euro 6000. "La eficiencia, seguridad y comodidad de las tarjetas están empezando a convertirlas en la opción preferida de los consumidores", coincide García Cristóbal, director general de Visa España.