AGENCIAS. MADRID.
British Airways registró en el primer semestre de su ejercicio fiscal -hasta el 30 de septiembre- unas pérdidas netas de 208 millones 231 millones de euros, frente a los beneficios de 46 millones de euros que contabilizó en el mismo periodo de 2008, informó ayer la compañía. A pesar de entrar en "números rojos", la aerolínea británica sigue negociando la fusión con Iberia, con cuyo nuevo equipo directivo mantiene "buenas relaciones".
Asfixiada por las pérdidas, la compañía tiene intención de despedir a 4.900 trabajadores hasta finales de marzo, es decir recortará 1.200 empleos más de lo previsto en un principio. En la actualidad , la empresa emplea a 38.700 trabajadores en todo el mundo.
En la primera mitad del pasado ejercicio, BA aún había obtenido un beneficio de 52 millones de libras, aunque cerró el conjunto del ejercicio con pérdidas de 401 millones de libras. La compañía británica, privatizada en 1987, está siendo golpeada fuertemente por la recesión económica y, además, tiene que hacer frente a la competencia por parte de las aerolíneas de bajo coste. Actualmente, está en conversaciones difíciles con los sindicatos sobre la aplicación de recortes a los gastos.
El consejero delegado de la compañía Willie Walsh, informó de que sigue centrada en el desarrollo del proceso de fusión con Iberia y que mantiene "buenas relaciones" con la nueva dirección de la compañía aérea española.