AGENCIAS. MADRID.
La inflación en octubre mostró su caída más moderada de los últimos seis meses al situarse en el -0,6%, cuatro décimas por encima de la de septiembre, con lo que puede confirmarse la previsión del Gobierno y de los expertos de que el año acabará en tasas levemente positivas.
Si este dato coincide con la inflación general (IPC), que se conocerá el 13 de noviembre, supondrá la octava caída interanual y consecutiva de precios.
A la espera de que se conozca ese dato definitivo, es posible que el descenso de precios de octubre sea consecuencia, al igual que ocurrió en septiembre, del abaratamiento de los alimentos y los automóviles, así como de la moderación del precio de hoteles, cafés y restaurantes.
Desde agosto, la evolución del precio del petróleo ya no es la responsable de las tasas negativas del IPC y del IPCA dado que la diferencia entre el barril de Brent de octubre de 2008 y el de este mes es prácticamente nula.
En agosto la tasa de inflación moderó su caída (-0,8%), debido a que a partir de ese mes desapareció el efecto base del petróleo, es decir, el peso que sobre la inflación ha tenido la diferencia interanual de los precios del crudo.
Tras aumentos históricos de los precios de los carburantes que llevaron la tasa del IPC al 5,3% en julio de 2008, en agosto de ese mismo año los precios, medidos en tasa interanual, comenzaron a moderarse hasta llegar a alcanzar registros negativos por primera vez en marzo pasado.