La salida de la recesión. El desempleo rozará pronto los 4,5 millones, según la OCDE
A.MAGRO. PALMA.
Según la OCDE, antes de que la crisis termine, España despedirá a otro medio millón de trabajadores. ¿Malo? A juicio de la vicepresidenta económica, Elena Salgado, no mucho: "Se constata que lo más agudo de la crisis ha pasado, también en el empleo", afirmaba Salgado tan solo unos minutos después de que el club de los treinta países más ricos hiciese público su informe sobre perspectivas mundiales de empleo. En ellas, el optimismo de la vicepresidente se desdibuja. Y de qué manera. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, cuando la recesión española comience a remitir a finales del año 2010, más de 2,7 millones de españoles habrán perdido su empleo. De ellos, 2,2 ya se han quedado en la calle, por lo que en los próximos meses otro medio millón de trabajadores seguirán sus pasos camino de la cola del paro.
Y el fenómeno ya no es global. Mientras el agujero negro del mercado laboral español engulle 2,7 millones de empleos entre 2007 y 2010, en economías mucho mayores han logrado minimizar los daños: Alemania, el tercer país tras Estados Unidos y España que más está sufriendo el azote del paro, habrá despedido al final de la crisis a 1,8 millones de trabajadores. Hay comparaciones todavía más odiosas para España. Basta mirar a Japón y el Reino Unido, mercados laborales inmensos en los que se destruirán la mitad de empleos que en España –1,3 millones en tierras británicas y 1,2 millones en potencia nipona.
Pese a todo ello, la vicepresidenta insiste. "El mayor ajuste ya se ha producido en nuestro país", proclama, en una interpretación un tanto optimista. Su argumento es que la OCDE constata que el ritmo al que se destruyen empleos ha empezado a bajar. Claro que al análisis ministerial le falta al menos un puntal: como mientras se sigue despidiendo –aunque sea a ritmo menor– no se crea ni un solo empleo, la cola del paro es más larga. Mucho más larga. Tan larga que a finales de 2010 habrá en ella 4,47 millones de españoles, equivalente al 19,8% de la población activa.
Uno de cada cinco trabajadores españoles estarán así sin trabajo. ¿Malo? Pues según la vicepresidenta Salgado, tampoco mucho: "Nuestra economía es capaz de generar empleo muy rápidamente, pero por las características del sistema productivo basado en el ladrillo que nos dejó el PP somos el país donde el paro aumenta más rápidamente en momentos de crisis", se despacha la ministra del Gobierno Zapatero, que se propone "cambiar el modelo del ladrillo" por otro basado en educación e investigación para sacar a España de la cola del mundo rico.
Pero no todo son palos para España. La OCDE reconoce que el plan del Gobierno para revitalizar el empleo con obra pública "ha evitado que la situación sea peor". "La clave ahora es cómo pasar de la recuperación provocada por la inversión pública a un crecimiento que pueda aguantar por sí solo", advierte no obstante Ángel Gurría, secretario de la OCDE, que devuelve al Gobierno a la dura realidad: el dinero para planes de obra pública se ha acabado, pero el paro sigue. Y crecerá durante todo 2010, un año que según el presidente de las cajas españolas, Juan Ramón Quintás, "será el más duro de todos". No lo ve así la vicepresidenta Salgado, que insiste: la recesión acabará en 2009, aunque según la OCDE vaya a causar aún medio millón de despidos más.