EFE. MADRID.
Como dice el refrán ´no hay mal que por bien no venga´, la quiebra de Lehman Brothers ha tenido al menos un efecto positivo para el bolsillo de los españoles, ya que las bajadas de tipos de interés decididas para reactivar la economía han propiciado caídas del euríbor y por ende rebajas en las hipotecas.
Cuando se cumple un año desde la caída del banco estadounidense, el euríbor, el principal indicador para calcular el interés de las hipotecas, se sitúa en mínimos históricos y no deja de encadenar descensos, debido principalmente a las bajadas de los tipos de interés y a las medidas de apoyo a la banca.
Tan sólo quince días después de una quiebra que supuso un punto de inflexión en una crisis financiera que azotaba desde hacía un año, la Reserva Federal estadounidense y el Banco Central Europeo, a los que se unieron los bancos centrales de Inglaterra, Suecia, Canadá y Suiza, se coordinaron para bajar los tipos de interés medio punto porcentual.
Esa fue la primera vez que estos organismos adoptaban rebajas de tipos de modo simultáneo y conjunto, una medida con la que los tipos de interés en la zona euro bajaron del 4,25 al 3,75%, mientras que en Estados Unidos el recorte situó entonces el precio del dinero en el 1,5% frente al 2% anterior.
Estos recortes de los tipos sin precedentes y las medidas de ayuda a los bancos europeos que se adoptaron hicieron que el euríbor cayera ese mes de octubre de 2008 algo más de seis décimas, el mayor descenso de la historia registrado dentro de un mismo mes.
Desde entonces, los bancos centrales no han dejado de bajar los tipos, lo que unido a las medidas institucionales, ha devuelto en parte la confianza a los bancos y ha hecho que el euríbor, que refleja el tipo de interés al que las entidades se prestan dinero entre sí en el mercado del euro, se haya ido relajando y acortando distancias con el precio oficial del dinero. De hecho, el indicador suma ya once meses seguidos de descensos que comenzaron tras la caída de Lehman Brothers y el cambio de la política monetaria por parte del BCE.
De esta forma, casi un año después de la quiebra, el euríbor cerró agosto en el 1,334%, su sexto mínimo histórico consecutivo, y casi cuatro puntos porcentuales inferior al que se registró un año antes, el 5,323%.