La salida de la Crisis. El ejecutivo promete que las nuevas medidas fiscales estarán vigentes solo un año
A.MAGRO. PALMA
Los 400 euros de deducción en el IRPF tienen los días contados. La medida estrella de la última campaña electoral de José Luis Rodríguez Zapatero ha dejado de ser necesaria. O eso cree el Gobierno, que por boca de José Blanco, el ministro que en las últimas semanas ha asumido el papel de portavoz de la subida fiscal, advirtió ayer en declaraciones a TVE que esos 400 euros "se pueden suprimir".
El argumento del ministro Blanco es llano. La medida se creo hace dos años para aliviar a las familias, agobiadas entonces por hipotecas engordadas por unos tipos de interés disparados, por lo que ahora que los tipos de interés cotizan en su mínimo histórico, los 400 euros ya no son necesarios. "Era para ayudar a los ciudadanos en un momento de hipotecas caras y precios imposibles. Ahora la realidad es otra", argumenta el responsable de Fomento, que obvia un hecho: la medida se aplicó a los ciudadanos hipotecados y a los no hipotecados, por lo que su supresión afectará igualmente a todos.
Aunque para eso también tiene respuesta el ministro Blanco, que recuerda que, independientemente de los 400 euros de deducción en la renta, los ciudadanos pueden hacer un esfuerzo en este momento porque "ahora pagan menos impuestos que nunca". La mano derecha de Zapatero y vicesecretario general del PSOE sustenta su afirmación con datos: la presión fiscal en el año 2004, cuando los socialistas arrebataron el Gobierno al PP, era del 33,9%, cifra que en el último año se ha reducido al 32,8%. "Por lo tanto ahora podemos suprimir esa deducción porque para eso está la política fiscal", abunda Blanco, que define la subida de impuestos como un "instrumento al servicio del interés general". Y el interés general ahora es reducir un déficit presupuestario que amenaza con dejar al Estado sin instrumentos ni recursos para relanzar la economía en plena Gran Recesión. También es del interés particular del PSOE, partido que ya sabe que si quiere ver aprobadas sus cuentas para 2010 no va a tener más remedio que aumentar la presión fiscal, sobre todo sobre las rentas más altas: esa es la exigencia de formaciones clave para la estabilidad parlamentaria en el contexto actual como ERC, ICV e IU.
De ahí también que la subida de impuestos no se vaya a dar a conocer hasta que se presenten los Presupuestos del Estado para 2010, tal y como confirmó ayer el propio José Blanco. Según él, el hecho de que la subida vaya en los presupuestos sirve como prueba de lo anunciado por Zapatero, que los cambios fiscales serán solo "temporales" y "moderados".
Pequeños ajustes
Blanco subrayó además –en contra de lo dicho por el mismo cuando pidió una subida de impuestos para quienes ganan más de 50.000 euros– que en ningún caso se van a subir los tipos impositivos de las rentas del trabajo. Es decir, más allá de la supresión de la deducción de 400 euros, no habrá cambios en el IRPF. "Solo se harán ajustes para aumentar un poco los ingresos con el objetivo de mantener la protección social, los recursos para la sanidad, los incrementos de las pensiones mínimas y la inversión productiva".