El director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, aseeguró ayer en Berlín que "parece que la economía global emerge de la peor crisis financiera y económica del periodo de postguerra".
No obstante, en la sexta conferencia anual del Bundesbank, Strauss-Kahn hizo hincapié en que la recuperación será lenta y que ésta sin trabajo sigue siendo un riesgo. "Estoy preocupado por los costes sociales y económicos del elevado desempleo, que persistirá incluso si los mercados financieros y la producción se estabilizan", dijo Strauss-Kahn. Añadió que las medidas de estímulo adoptadas para combatir la crisis deberían ser retiradas sólo cuando la recuperación económica haya tenido lugar y el desempleo comience a bajar". Dada la fragilidad de la recuperación, advirtió de que "los políticos deberían pecar de cautelosos cuando decidan cuando salir de sus políticas de respuesta a la crisis". Además, pidió reformas para impulsar la productividad, incrementando la flexibilidad del mercado laboral y la competencia en los mercados de productos.