Psicobloc: la escalada más pura

En la isla hay unos 400 psicoblocs repartidos entre las zonas de Andratx, Calvià, Felanitx, Llucmajor, Manacor, Palma y Santanyí

20.10.2017 | 11:20
Psicobloc: la escalada más pura

El reto

  1. Material: Pies de gato y magnesio
    Para muchos escaladores experimentados el psicobloc es escalada en estado puro, el deportista se enfrenta a la pared sin cuerdas u otros sistemas de sujeción. Para su práctica sólo se necesita una bañador, la magnesera untada de silicona por dentro para que se seque, mucho magnesio y unas zapatillas de escalada o pies de gato.
     
  2. Caídas: en forma para aguantar la caída
    Las vías de psicobloc son largas y altas. Se sube mucho y se cae de gran altura. Cuanto más arriba llegamos, más cansados nos sentimos. Es por esto que es importante estar en buena forma física para aguantar el golpe con el agua al caer. Miquel Riera desaconseja practicar el psicobloc durante el invierno y en los días de oleaje.
     
  3. Hasta 20 metros: Conocer las técnicas
    Miquel Riera subraya que no hay que meterse solos en las vías, siempre se debe acudir acompañado de alguien que conozca las técnicas y la zona de escalada. "Al meteros en las paredes", dice Riera, "mirad bien antes las salidas del mar porque a veces pinchan mucho y desploman". También se debe tener cuidado con las medusas.

Una pared, el mar y el deportista. No hace falta más para practicar el psicobloc, un tipo de escalada que nació en Mallorca y que se ha convertido en la modalidad que mejor representa el espíritu de esta actividad deportiva. Hace casi 40 años que el Dique del Oeste, en Palma, vio nacer el psicobloc, una extensión de la denominada escalada de bloc. A diferencia de ésta, el psicobloc se practica en paredes mucho más altas y junto al mar de modo que si hay una caída, ésta se producirá sobre el agua. Los mejores escaladores del mundo se han rendido a esta especialidad que está considerada como el surf de la escalada. Y Mallorca es la cuna y la meca de este deporte. Miquel Riera, uno de los escaladores mallorquines que vio nacer el psicobloc, es el autor de Psicobloc Mallorca: guía de escalada, editada por Desnivel. Según explica Riera, en la isla hay unos 400 psicoblocs repartidos en varias zonas: Porto Cristo y Torre dels Falcons, en Manacor; Porto Colom, Cala Sa Nau, Cala Mitjana, Cala Serena y Cala Ferrera en Felanitx; Cala Santanyí y Es Pontás en Santanyí; Vallgornera y Cala Pí en Llucmajor; Portopí en Palma; Creu de Santa Ponça y Es Caló des Monjo en Calviá; y Sa Mola en Andratx. Riera subraya que la práctica del psicobloc está prohibida en Cala Varques.
Para Miquel Riera esta actividad es la mejor manera de escalar. Las sensaciones que provoca su práctica son muchas. Se busca sentir la altura; la subida de adrenalina. Notar que se está a más de 10 metros impresiona. "El psicobloc es, simplemente, escalar sin cuerda sobre el mar, pero no se trata de pasearse de lado a lado o subir un poquito. Se practica a alturas que pueden llegar a los 20 metros; se sube al máximo y también se cae, por lo que hay que ir con cuidado", explica. El factor psicológico es determinante porque el escalador llega a estar muy arriba sin ningún tipo de sujeción. Sin cuerda, sin material; solamente con un bañador, unas zapatillas de escalada y una bolsa de magnesio. Las vías son largas, muy altas y desplomadas. Cuanto más arriba estás, más cansado y mayor peligro de caer. Las caídas son habituales y hay que estar preparado para ello.

"El psicobloc, como todas las modalidades de escalada, es un deporte potencialmente peligroso", afirma Riera. "Es importante no ir solo. No hay que practicarlo cuando hay mucho oleaje ni durante el invierno. Hay que tener buena forma física para aguantar el golpe con el agua al caer desde cierta altura", señala Riera. Asimismo aconseja acudir con alguien que conozca bien las técnicas y la zona de escalada: "Si se contrata un guía para esta actividad éste debe ser Técnico Deportivo en Escalada TD2 grado medio", subraya.

Una modalidad nacida en Mallorca


Explica Miquel Riera que a principios de los años 70 los escaladores mallorquines ya practicaban sobre el mar en los meses de verano. Sin embargo, "no fue hasta 1978 cuando se empezaron a abrir vías de manera continua y sistemática", puntualiza. El Dique del Oeste, en el puerto de Palma, vio nacer esta nueva modalidad deportiva en los últimos años de la década de los 70. No obstante, no fue hasta 2002 que la práctica del psicobloc llamó la atención de deportistas de todo el mundo. Fue gracias al documental que Josh Lowell, director de Big Up Productions, realizó sobre las escaladas en los acantilados de Porto Cristo: "El cortometraje de Lowell inspiró a algunos de los mejores escaladores que empezaron a desplazarse a Mallorca para conocer el psicobloc. La nueva especialidad llamó la atención de publicaciones especializadas y de revistas de tendencias", resume.

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