Vela. Volvo Ocean Race
EFE MADRID
A poco más de 250 millas náuticas y unas 17 horas de navegación hasta la meta, el barco español ´Telefónica´, con el mallorquín Jordi Calafat en su tripulación, no cede en cabeza de la tercera etapa de la Volvo Ocean Race y se acerca como virtual ganador al puerto de la ciudad china de Sanya. El líder ha ampliado su ventaja al frente de la flota después de dejar las costas de Vietnam y navegar ya en mar abierto en rumbo directo hacia la meta con más velocidad que sus rivales.
Patroneado por Iker Martínez, el barco español, después de resistir bien los ataques del ´Gropupama´ y ´Camper´, abandonó el abrigo de las costas vietnamitas, a unos 280 kilómetros al noreste del delta del río Mekong, navegando en rumbo noreste a gran velocidad, unas 80 millas, para virar en rumbo norte.
Unos 20 kilómetros más al este de la posición del ´Telefónica´ tanto el ´Groupama´, del francés Franck Cammas, como el ´Camper´, de Chris Nicholson y bandera del Real Club Náutico de Palma, salieron detrás del líder, pero la mayor velocidad del barco español logró ampliar su ventaja en cabeza entre 15 y 20 millas náuticas –de 28 a unos 38 kilómetros– sobre sus dos perseguidores.
Tras abrir brecha Iker Martínez ordenó virar de nuevo al noreste para frenar el ataque desde el Sur de ´Groupama´ y ´Camper´ que iban en su rumbo de convergencia, logrando unas 25 millas de ventaja sobre el francés y 45 sobre el hispano-neozelandés que aguanta como puede el fuerte ataque del ´Azzam´.
La jornada de regata de ayer resultó muy movida, ya que a lo largo de ella el ´Puma´ logró converger desde el este con el resto de la flota en la costa vietnamita, cruzando por la popa del ´Azzam´ de Ian Walker y después de varias viradas, el ´Puma´ superó al barco de Abu Dabi en cinco millas, colocándose cuarto de la etapa, apenas cinco millas por detrás del ´Camper´, en tercera posición
Hugo Ramón, segundo
Por otra parte, el navegante mallorquín Hugo Ramón, depresentante del Real Club Náutico de Palma, sigue su reto de dar la vuelta al mundo en su participación en la Global Ocean Race. En la jornada de ayer, a bordo del ´Financial Crisis´ y rumbo a Wellington, ocupaba la segunda posición de la flota de la regata transocenánica, soportando unas condiciones muy duras de navegación, con vientos sostenidos de más de 40 nudos y olas "gigantescas", coincidiendo con su paso por la zona del planeta conocida como ´Los 40 rugientes´, por sus temporales.