ANTONI OLIVA. PALMA
Capacidad de resistencia, adaptación y supervivencia. Ese es el triple estigma que distingue a la XXI Iberostar Challenge Volta a Mallorca y a sus organizadores, frente a la dramática situación que amenaza con acabar con la mayor parte de carreras del calendario español. Víctimas de la desaparición de patrocinadores por los fatales efectos de la crisis.
La Challenge es la prueba ina- ugural del calendario ciclista profesional europeo. Una cita que empezará a rodar el domingo, en Palma, y que finalizará el miércoles en una nueva meta, ubicada en el Monestir de Lluc.
Todo un acontecimiento de primer nivel mundial que edición tras edición se confirma como el mejor ejemplo del binomio deporte y turismo para la promoción internacional de las Illes Balears como destino vacacional. En buena parte gracias al atractivo que despierta entre los mejores corredores del mundo.
Un fenómeno que en esta ocasión le permitirá disfrutar del concurso de los mejores ciclistas del momento, como son Alberto Contador; el australiano Cadel Evans, ganador de la última edición del Tour de Francia; los incansables hermanos Andy y Franck Schleck; o el inimitable Mark Cavendish, vigente campeón del mundo y el ciclista más rápido de la actualidad. Además de otras estrellas internacionales, como el último ganador de la Vuelta a España, Juanjo Cobo; y el añorado Alejandro Valverde, que en Mallorca aprovechará para reaparecer en competición en una prueba europea.
La agrupación de cuatro trofeos ciclistas que en 2012 conforman la hoja de ruta de la Challenge, que a partir del domingo tomará las carreteras mallorquinas, se presentó ayer. La puesta de largo tuvo lugar en el Consolat de la Mar, liderada por el nuevo presidente del Govern, José Ramón Bauzá. "Eventos como la Challenge son pura vitamina para el turismo, el deporte y el ocio en Mallorca en temporada baja", aseguró en su entusiasta discurso de bienvenida.
Los cuatro ciclistas mallorquines que disputarán la Iberostar Challenge –Joan Horrach, Lluís Mas, así como los hermanos Vicenç y Marc Reynés–, junto a Juanjo Cobo, se convirtieron en los protagonistas de un acto protocolario en el que su organización, UniSport Consulting, se esmeró en olvidarse por un día de los recortes y sacrificios que debe asumir para mantener viva a su carrera, mientras la gran mayoría de pruebas del calendario español cortejan con la desaparición.
Para eso, el director general de la Iberostar Challenge, Manuel Hernández, destacó en su intervención que el canal Teledeporte volverá a emitir resúmenes diarios de la ronda, así como el Canal Internacional de Televisión Española. "La televisión es fundamental para garantizar la participación de los principales equipos, ya que necesitan todas las ventanas posibles para que sus marcas patrocinadoras alcancen la mayor difusión. Pero, sobre todo, es fundamental para nuestra comunidad porque nos da la oportunidad de dar a conocer los maravillosos paisajes y rutas que han hecho de nuestra isla uno de los destinos favoritos de los cicloturistas y que han convertido esta actividad en el exponente más claro de la tan necesaria desestacionalizacion", afirmó Hernández.
Hasta 21 equipos –diez de ellos de la máxima categoría, la UCIPro- Tour– y más de 300 ciclistas participarán en las cuatro diferentes pruebas de la Iberostar Challenge, que en total permiten un recorrido de unos 600 kilómetros. Destacando la incorporación del Trofeo Serra de Tramuntana, un perfecto homenaje a la cordillera recientemente elegida como Paisaje Cultural Patrimonio Mundial de la UNESCO. Un homenaje que coincidirá con la prueba del miércoles, con salida en Sóller y final en Lluc, tras superar un continuo sube y baja a lo largo de 160 kilómetros que obligará a sus protagonistas a pasar por encima de hasta cinco puertos de montaña y los mayores desniveles de la isla.