R.C.D. MALLORCA. PRETEMPORADA
SEBASTIÀ ADROVER, TOORU SHIMADA. ENVIADOS ESPECIALES A ERMELO (HOLANDA)
Sólo es un amistoso, no hay que alarmarse, pero el Real Mallorca debió mostrar más orgullo para evitar la goleada que encajó ayer frente el Heerenveen (4-0). Laudrup sufrió su primera derrota como entrenador bermellón en un partido para olvidar y plagado de errores defensivos. No hay que sacar conclusiones, es demasiado pronto para todo eso, pero este modesto conjunto de la Primera División holandesa ha lanzado un aviso de que queda mucho trabajo por hacer. En ataque estuvieron muy espesos, sin chispa ni apenas presencia, mientras que atrás exhibieron unas dudas impropias de este equipo. Faltó organización en todas líneas.
No pudo empezar peor el encuentro ya que Ramis se marcó un gol en propia puerta. Los rojillos no reaccionaron. Nsue, Pina, el incombustible Castro y Pereira lo intentaron con diversos remates, pero sin peligro. El Heerenveen, por su parte, se gustó a sí mismo y bailó a la zaga visitante. Primero con un contraataque de Beerens que culminó Djuricic. Y sólo dos minutos después, con una excepcional triangulación que pilló empanados a los isleños, el propio Djuricic amplió su cuenta particular. El 3-0 era muy doloroso, por mucho que el equipo local evidenciara una mayor condición física. No puede usarse como única excusa.
De Guzmán dejó claro en su primera acción como mallorquinista que tiene madera para ser el sustituto de Borja Valero, tal y como el propio Laudrup ha señalado. El holandés condujo un contraataque con gran velocidad y sirvió un sensacional balón a Webó en el interior del área, aunque el camerunés envió el balón a las nubes. No obstante, los baleares siguieron sin estar cómodos. El partido bajó enteros porque el Heerenveen tampoco necesitaba más. El tanto del honor sólo podía llegar fruto de una jugada esporádica, como la que se produjo en el 79. Keita se marchó por velocidad por la banda y envió el balón a Crespí, que obligó a hacer la parada de la tarde a Steppe. El rechace cayó a Webó, que volvió a rematar alto. Estaba claro que era mejor que el choque acabara, sobre todo cuando Beerens subió el cuarto tanto al electrónico tras ganar la espalda a la defensa y batir a placer a Aouate.
HEERENVEEN 4: Steppe, Kopic, Breuer, Beerens, Väyrynen, Dost, Djuricic, Grindheim, Janmaat, Assaidi y Jong. También jugaron Fazzli, Elm, El Akchaoui, Roorda, Tarik, Djuric.
REAL MALLORCA 0: Aouate, Cendrós, Ramis, Nunes, Ayoze, Martí, Pina, Pereira, Nsue, Castro y Víctor. También jugaron De Guzmán, Webó, Crespí, Keita, Bruno China.
GOLES: 1-0, Ramis, en propia puerta (m. 4); 2-0 Djuricic remata a placer tras un pase de Beerens (min.34); 3-0 Djuricic vuelve a batir a Aouate sin oposición (min.36); 4-0 Beerens supera al meta rojillo sin problemas (min.86)
ARBITRO: Van Boekel. Amarilla a Webó