ALEJANDRO VIDAL
En medio de tanta carta de repulsa a la UEFA y adhesión al Mallorca, como no podía ser de otra manera, no puedo resistir la tentación de escribir la mía.
Estimados señores Villar y Platini:
Soy consciente de lo que ha hecho, o mejor decir no ha hecho, el Mallorca para merecer ésto porque, como harán ustedes con esta carta, en Son Moix (a la sazón y en origen de los peores acontecimientos, Ono Estadi) han tirado a la papelera no pocas de estas columnas que, lejos de molestar a nadie, sugerían formas y modos que estimábamos constructivos.
Sin embargo resulta sorprendente la manera con la que miran ustedes hacia otro lado cuando ven aproximarse los negrísimos nubarrones que se ciernen sobre el fútbol europeo y cogen la lupa para dar ejemplo sobre la espalda de uno de esos modestos a los que representa, vayan ustedes a saber por qué, el tal Tebas.
Perdóneme, monsieur Michel, pero nuestro campeonísimo don Ángel, no solamente le ha batido en su terreno, la Eurocopa, sino que con una habilidad digna de reconocimiento, le ha dejado a usted la patata caliente. Pero no se lo tome en cuenta porque ya sabe él perfectamente que usted no se va a quemar.
Aquí han practicado la política de leña al mono tan ingenuamente que están convencidos de que el señor Villar les dio licencia europea en primera instancia muerto de miedo, como si fuera un Lissavetzky cualquiera. Lo único que hizo fue quitarse de en medio con finura y cintura y ahora el marrón es para usted que, por supuesto, tiene más anchas espaldas.
Permítame mostrar mi escepticismo acerca de su concepto de la justicia y sus normas. Han premiado al acusica, el Villarreal, y le han dado una patada en el culo a una afición y una plantilla, no al Mallorca.