R.C.D. MALLORCA. INSTITUCIONAL
M. FERNÁNDEZ. PALMA.
Primera batalla ganada, aunque sea moral. La juez María Encarnación González, magistrada del Juzgado de lo Mercantil número de 2 Palma que instruye el proceso concursal del Mallorca, desestimó ayer el recurso de reposición interpuesto por la Federación Española contra el auto dictado por ella misma en el que requería tanto a la RFEF como a la UEFA a que se abstuviera de retirar la Licencia para competir en Europa al equipo rojillo.
En su resolución, la juez refuerza la posición del Mallorca, que añadirá la decisión adoptada ayer al ´paquete´ de alegaciones que presentará mañana viernes en su audiencia ante el Comité de Apelación de la UEFA.
Los abogados del bufete Buades que se encargan de la defensa del Mallorca consideran que la resolución les beneficia y, sobre todo, que la jueza "ha dado un golpe en la mesa" y refuerza su posición como instructora del proceso concursal. María Encarnación González, en sus fundamentos jurídicos, echa por tierra todas las alegaciones de la Federación Española, que aunque recurrió el auto se desentendió del asunto ya que dejó en manos de la UEFA la decisión de excluir al Mallorca de Europa.
La RFEF alegó en su recurso que la juez no era competente. María Encarnación González resuelve que la Ley Concursal reconoce al juez que instruye el proceso la competencia para adoptar todas las decisiones que considere necesarias para la conservación de la masa activa, y de la forma más conveniente para los intereses del concurso.
En términos sencillos, que todos los actos que afecten a la empresa en concurso deben pasar por su manos.
La juez rechaza además el "desamparo" que alegaba la RFEF por no poder retirarle la Licencia a equipos en peligro de insolvencia económica. Según la magistrada, estar en concurso no implica el cese de la actividad o la disolución o liquidación de la sociedad.
Sí hay perjuicio económico
Por último, la RFEF cuestionaba que la revocación de la Licencia perjudicara al Mallorca (al concurso). La juez estima que sí lo hace, ya que se estiman unas ganancias mínimas de 600.000 euros por participar en Europa, que con la exclusión resulta evidente que dejará de ingresar el club y que, por tanto, perjudica a la masa activa del concurso.
A efectos prácticos esta resolución no servirá de nada ante la UEFA, pero en el Mallorca consideran que "sube la moral" y refuerza su posición ante el recurso que, según prevén, deberán presentar ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).