R.C.D. Mallorca. Institucional
JAUME BAUZÀ. PALMA.
Llorenç Serra Ferrer tomará una decisión definitiva sobre su desembarco en el Real Mallorca el próximo lunes o martes, cuando está previsto que los auditores hayan acabado de redactar su informe sobre el exhaustivo estudio de las cuentas del club que llevan a cabo desde el pasado día 7 de junio. No será hasta tener ese documento en las manos cuando el pobler –y el grupo de hoteleros y empresarios que le respaldan económicamente– tome la determinación de acometer la compra de la entidad balear.
De hecho, Serra Ferrer ya tiene previsto convocar una rueda de prensa para principios de la próxima semana en la que dará explicaciones sobre el camino que haya escogido.
El ex entrenador del Mallorca y Barcelona, entre otros equipos, va teniendo información actualizada sobre los primeros resultados de la auditoría y sigue teniendo muchas opciones de asumir el control de la entidad bermellona, pero será inflexible si la deuda bruta que arrojen las cuentas superen los ochenta millones de euros. Oficialmente, la cifra se sitúa en setenta millones.
Como único candidato verosímil a desembarcar en la entidad balear, Serra Ferrer lleva semanas trabajando en la planificación deportiva del Mallorca 2010/2011, elaborando listados de futbolistas y entrenadores susceptibles de integrar la plantilla de la próxima temporada. Laudrup o Luis Enrique están en la cabeza del pobler para ocupar el banquillo, al tiempo que ha contactado con varios futbolistas a través de intermediarios.
Pero todo ese trabajo quedará en papel mojado si el ex entrenador finalmente da marcha atrás en su intención de "ayudar" al Mallorca, como él mismo dijo públicamente hace varias semanas. Nadie en el club da por hecha la venta de las acciones al grupo encabezado por Serra Ferrer y malas experiencias pasadas empujan a los actuales responsables de la institución –con Mateu Alemany a la cabeza– a ser prudentes hasta el momento de la firma.
El andritxol ha apostado fuerte por el pobler y, en caso de que se produzca un nuevo fracaso, seguirá al frente del club con toda probabilidad. El reducido grupo de empresarios que han mostrado un interés más o menos formal por comprar el club no son depositarios de la confianza del vigente propietario y el tiempo para negociar se acaba.
Al margen de los movimientos que realiza el pobler, no se cerrarán ni altas ni bajas hasta que Serra Ferrer se haya hecho cargo del timón de la nave bermellona. Felipe Mattioni se ha quedado de momento como la única referencia de futuro desde que el pasado 28 de mayo Mateu Alemany anunciara su contratación para las cuatro próximas temporadas.
Quedan pocos días para que se produzca el desenlace. Serra Ferrer estudiará los números con detenimiento porque no quiere tomar una decisión a la ligera.