J. B. PALMA.
El concurso de acreedores voluntario solicitado ayer por Mediapro no debería afectar al Real Mallorca. El dinero de la productora por los derechos de televisión supone la principal fuente de ingresos de la entidad balear, pero la operadora está actualmente al corriente de pago y el concurso garantiza los pagos futuros.
El club y la operadora catalana están vinvulados contractualmente durante las próximas cinco temporadas a razón de quince millones de euros por año –75 millones de euros en total– siempre y cuando el conjunto bermellón se mantenga en Primera División. El club cobra en torno a 1,3 millones mensuales, de los que 900.000 se destinan al pago de fichas de jugadores y nóminas de empleados.
Esos ingresos quedan teóricamente garantizados en el marco de un concurso de acreedores porque se convierten en créditos contra la masa, de obligado pago para la productora catalana para evitar la disolución de la empresa. Es un caso similar al del Mallorca: no garantiza pagos atrasados, pero los compromisos que contraiga a partir de la declaración concursal serán sagrados.
Mediapro culpó ayer a Sogecable de su insolvencia por un "grave" incumplimiento contractual y aseguró que seguirá explotando "con total normalidad" los derechos de la Liga española.