Hockey línea. Nacional
REDACCIÓN. PALMA.
El pabellón de Son Rapinya, que presentaba un impresionante lleno, estalló de alegría en el preciso momento en el que finalizó el encuentro que el Espanya disputaba con el Dismeva Valladolid. La victoria, por un ajustado y emocionante 5-4, de los palmesanos les dio los tres puntos y el título de campeón de la Liga Elite.
Afrontaban el encuentro los mallorquines con la única opción de la victoria si querían revalidar el título. Los vallisoletanos, líderes con una victoria más que los palmesanos, sólo habían caído en la segunda fase frente al Espanya y la derrota les dejaba sin opciones, ya que en caso de empate el golaverage favorecía a los locales.
La afición no faltó a su cita con el equipo, que además quería despedir con el título a Pau Seguí. El veterano jugador, santo y seña del club mallorquín y de la selección española, anunció esta pasada semana que se retiraba.
No fue fácil, sin embargo, para el Espanya hacerse con la victoria. En un partido trabado y brusco, aderezado con la tensión propia de lo que se jugaban los dos equipos, fueron cayendo los goles, que por momentos hicieron dudar a los seguidores del Espanya.
Las expulsiones fueron, además, otro hándicap con el que tuvieron que cargar ambos equipos en un duelo que tuvo emoción hasta los instantes finales. Con el 5-4, la alegría estalló entre los jugadores y la afición. El Espanya certificó que esta temporada ha sido el mejor equipo de la competición, ya que se clasificó como líder de su grupo en la Liga regular y sólo cedió una vez, ante el Cent Patins.