TOMEU GARCÍAS
Lo que hace la gente del Bàsquet Mallorca para prolongar un poco más su proyecto tiene mucho mérito. Pero en alguna ocasión dan la sensación de no saber de quín peu calçen. Por ejemplo, el próximo fin de semana Inca será escenario del derbi autonómico de LEB Oro. Pues bien, se me antoja que la directiva del Mallorca ha perdut els papers, con las entradas, a 20 euros (adultos) y a 10 (niños/jóvenes).
La gente con mando en plaza del Bàsquet Mallorca parece que todavía no se han enterado de que un partido entre un equipo mallorquín y otro menorquín
–o eivissenc– en Mallorca, es como si viniera, poc més o manco, el Mollerussa. Cosa que en la mayoría de casos no ocurre en Menorca o Eivissa, cuando el visitante es un equipo mallorquín
Además fem comptes. Una pareja con un hijo de14 años, 50 euros. Por ese precio todavía se puede comer. Esto aparte de que, si no surgen problemas de última hora, el partido será televisado en directo por IB3. Entonces, lo veo en casa, me ahorro los 50 euros, y después, a comer.
Otro tema relacionado con el Bàsquet Mallorca es el de la dimisión que se ha producido esta semana. Quina comédia. Cómo es posible que se acepte una dimisión de forma temporal. Ni que fuera Dios. ¡A la calle! I que no emprenyí més.
Por cierto, un día les cuento, amb pels i senyals, cómo rodaron las cosas en la visita que el dimitido hizo al nuevo presidente del PP, para pedirle, en vistas a su proyecto acebeístico, que acordara con los socialistas que el Govern prolongará el convenio con el Bàsquet Mallorca por cuatro temporadas más.
El Mallorca (de fútbol) inició el miércoles el cincuentenario de su primer ascenso. Me acuerdo de ello como si fuera hoy. Somos pocos los periodistas vivos que podemos contarlo, aunque en mi caso, y debido a la edad, tuve que vivirlo como aficionado. Me habría gustado estar en Bellver, peró a on no em conviden, no hi tenc cap feina. Ahora bien, repasando la foto de presidentes presentes en el acto que publicó este diario, es una lástima que faltaran tantos.
Una de Manzano. En la entrevista que hace unos días publicó DM, el míster dio la impresión de no tener padrina: "He cumplido con creces para el objetivo por el que me contrataron". ¡Jo! (per no escriure una altre cosa) i amb el que cobres, qué vols, que et facem un monument?
Otra. Para dar pruebas de su mallorquinidad decía: "Estoy empadronado y tengo una casa aquí. Vendré a la isla muchas veces". Sí, está empadronado por exigencia del guión. Porque el club lo exige. Tiene casa, también. Y cuando se vaya cobrará un pastón por alquilarla. Vendrá mucho, puede. Siempre que el Mallorca no desaparezca del mapa. ¡Và, homo, que no ens xuclam el dit!