Baloncesto. LEB oro
LLORENÇ MORRO. INCA.
Los ciclos de resultados son una circunstancia habitual en el mundo del baloncesto. Una mala racha como la que arrastran Bàsquet Mallorca (-4) o Vive Menorca (-5) es muy difícil calibrar cómo empieza y cuándo y los motivos de su fin. Pueden ser factores físicos o mentales; o ambos combinados. La que está sufriendo el Bàsquet Mallorca tiene un poco de ambos componentes. El parón copero le ha sentado mal a los inquers, que desde entonces no levantan cabeza.
Esta mala racha, además, ha llegado en el peor momento por tratarse de rivales directos, que complican la situación del equipo de cara a sellar una permanencia que tenían muy cerca. Los de Sastre han alimentado al enemigo y ahora están en la antepenúltima plaza, a 2 puntos y un 2-0 en contra con Palencia, La Palma y Cornellà; sólo con el Tenerife (1-1) han salvado el ´average´.
El calendario viene complicado, con seis partidos en casa (Sant Josep, Tarragona, Cáceres, Menorca, Melilla y León) y visitando al Breogán, CAI, Axarquía, La Laguna y Burgos. Aunque todos son importantes, no se puede fallar ni en casa ante Tarragona ni ante el Clínicas Rincón en Axarquía, por tratarse de implicados en la zona baja. Y debe ganar como mínimo otros tres más para estar tranquilos, ante posibles carambolas. Lo más significativo de esta crisis es la cantidad de puntos que recibe el equipo, 414 en cuatro partidos; sólo ante el Palencia no se encajó la centena. Y ya son seis veces con derrota y cien puntos encajados esta temporada.
Laxitud defensiva
El técnico, Xavi Sastre, no alcanza a comprender cómo el trabajo diario se va al garete en el primer acto de cada partido, en los que se rozan los 30 puntos en contra y el equipo pierde la concentración.
Otro factor que llama la atención es la cantidad de puntos interiores recibidos, siendo por lo general los pívots visitantes quienes dejan en evidencia la laxitud defensiva del Bàsquet Mallorca.
En la primera vuelta, y con la baja de Northern, el equipo naranja fue capaz de encadenar cuatro triunfos consecutivos gracias a la solidaridad defensiva y el acierto ofensivo. El Mallorca sigue moviéndose por encima de su media de casi 85 puntos anotados, pero la situación atrás ha cambiado y es ahí en donde reside el problema y urge la enmienda.