Fútbol. Primera División LIGA BBVA
EFE. BARCELONA.
La baja del barcelonista Eric Abidal para los dos próximos meses ha sido el último golpe bajo que ha recibido la defensa barcelonista, hecha añicos por las ausencias con vistas al partido del domingo contra el Atlético de Madrid en el Vicente Calderón (21:00 horas)
El Barcelona se encuentra en estos momentos con lo puesto en la retaguardia, pues sólo cuenta con cuatro efectivos: Puyol (que la semana pasada cumplió un partido de sanción), Chygrynskiy (con escasa participación en el equipo), Milito (recién recuperado de una lesión de año y medio) y Maxwell (el suplente de Abidal).
El internacional francés sufrió ayer un resbalón en la sesión preparatoria que realizó el Barcelona en Reus y notó un pinchazo en el aductor de la pierna izquierda. La conclusión tras la exploración evidenció que el jugador padece una desinserción del aductor izquierdo, lesión que le mantendrá alejado entre un mes y medio y dos.
El lateral barcelonista, que se encontraba en un momento espléndido de juego, pasa a integrar la larga lista de bajas de defensas para el partido contra el Atlético de Madrid, integrada por el también lesionado Dani Alves, y por los sancionados Márquez y Piqué, ambos expulsados en el Barça-Getafe (2-1) del sábado pasado y que ayer Competición castigó con un partido. Además, el marfileño Touré Yaya, en ocasiones utilizado como central, también está lesionado.
A Guardiola le quedan pocas soluciones a la hora de configurar una línea defensiva para el Calderón, pues a cinco días del partido sólo tiene cuatro efectivos para esta zona, además de los jóvenes Marc Bartra y Andreu Fontàs, quienes entrarán en el trabajo diario para reforzar al primer equipo. Los dos centrales del filial se aventuran como las principales opciones en el caso de una nueva incidencia.
Si finalmente la zaga la integran Puyol en la derecha, como centrales Chygrynskiy y Milito, y en la izquierda Maxwell será la primera vez que este cuarteto defiende la retaguardia del Barcelona, la más eficaz de la Liga, pues en veintiún partidos sólo ha encajado once goles, a menos de medio tanto por encuentro.
Será una prueba de fuego para un Barcelona solvente en todas sus líneas esta temporada pero que se ha hecho añicos en la defensa en pocos días.