FÚTBOL. PRIMERA DIVISIÓN / LIGA BBVA
SANTIAGO APARICIO. MADRID.
El Real Madrid prolongó la dinámica de buen juego de los últimos encuentros y, alentado por la languidez que fue incapaz de disimular su rival, el Zaragoza, despidió el año con buenas sensaciones, al vencer por 6-0, para acabar arrimado al liderato del Barcelona, del que sólo le apartan dos puntos.
El quinto triunfo seguido del conjunto de Pellegrini, incluido el obtenido en Marsella en la Liga de Campeones, resultó plácido. Consecuente con los datos que argumentan la fortaleza blanca como local, donde ha resuelto los ocho duelos que ha disputado, con 28 goles a favor y sólo seis en contra, y las miserias aragonesas, especialmente de su zaga, la más goleada del campeonato.
En poco más de media hora el Real Madrid ya había sellado su triunfo, advertido su festín y subrayadas sus aspiraciones. Cierra el año el cuadro blanco como el más anotador de lo que va de curso.
El triunfo en Mestalla ha reforzado la autoestima madridista, especialmente en cuanto al juego. Tuvo un recuerdo para el portugués Pepe, damnificado en Valencia. "Mucho ánimo, Pepe", lucía en una camiseta al saltar al césped el once elegido por Pellegrini.
En ese equipo titular se mantuvo Garay que se adentró el malí Diarra en el lugar de Xabi Alonso y retornó Cristiano Ronaldo, que cumplió su sanción en Mestalla.
La decisión del chileno fue un mensaje para el argentino Gago, cada vez con menos minutos, con menor participación. También para el holandés Van der Vaart, que acumula minutos y relevancia, a pesar de su condición de transferible en la pretemporada.
Un gol a los tres minutos de Higuaín facilitó la tarea local. No falla el argentino, rebosante de acierto y confianza. Ha condenado al francés Benzema al banquillo. También lo fue en esta ocasión, en su veintidós cumpleaños, a pesar de firmar su mejor papel en Mestalla hace siete días.
Marcelo, la solución madridista por la izquierda, facilitó el tanto a Higuaín. También fue partícipe en el segundo, que firmó Van der Vaart. El holandés, recambio de Kaká, hizo también el tercero, antes de la media hora, que amplió de nuevo Higuaín, con un remate dentro del área.
Muchos minutos atrás, sin embargo, el Zaragoza evidenció que los problemas que le han enviado a la zona de descenso no es una cuestión de técnico. Jose Aurelio Gay tiene trabajo por delante. Sobre todo en la zaga, donde no para de conceder facilidades.
Cristiano Ronaldo también tuvo su momento. Lo buscó desde el inicio. Pretende gustar con premura a la afición madridista y encontró su lucimiento particular en el arranque de la segunda parte, cuando, dentro del área, recibió un centro de Garay. Se recreó, sorteó en un palmo a un par de rivales y cruzó el balón al otro lado de López Vallejo. También tuvo su momento Benzemá, que cerró el resultado con un gol a los diez minutos de su entrada al campo.