RICARD PLA
Seguramente fueron dos conceptos que se utilizaron después del choque entre el Mallorca y el Almería. El resultado no fue injusto puesto que los tres goles fueron legales, pero posiblemente fue inmerecido porque el Mallorca no jugó mejor que el Almería. De nuevo Gregorio Manzano supo manejar mejor el tramo final del partido, con la entrada de Martí y sobre todo con la de Víctor.
Hugo Sánchez todavía debe estar tirándose de los pelos después de presenciar el acto final de un partido que casi tuvo ganado y que ni siquiera empató. Es difícil explicar cómo el Mallorca hizo el peor partido de la temporada y acabó con un espectacular tres a uno a su favor. Es posible que el grupo de Manzano acusara en exceso la presión de tener que ganar para mantener la gran racha de victorias como local, si no, no se entiende. Ayer las individualidades se impusieron a la labor de conjunto y dos destellos de Víctor y de Castro, el mejor junto a Aouate, acabaron con el buen trabajo del Almería.