EFE/R.C. PALMA.
Rafel Nadal, semifinalista en el Master 1.000 de París Bercy, todavía cuenta con una remota posibilidad de acabar el año como número uno del mundo. Tan remota que esta posibilidad pasa por llegar a la final de la Copa Masters de Londres, que empieza el próximo domingo, y que el suizo Roger Federer no gane ni un partido; o que Nadal gane el torneo y el helvético sólo un máximo de dos partidos. Por lo tanto, las opciones de desbancar al suizo de lo más alto de la clasificación son prácticamente inexistentes.
Mientras Nadal apura sus opciones de acabar el año como número uno, no tiene que relajarse porque el serbio Novak Djokovic, vencedor en París Bercy, aprieta fuerte para intentar arrebatar al mallorquín la condición de número dos. Djokovic es el tenista más en forma en la actualidad y lo acredita el hecho de haber ganado los dos últimos torneos en los que ha participado: Basilea y París-Bercy. Si a eso se añade que en Suiza doblegó a Federer y en Francia a Nadal, esa apreciación le cualifica todavía más. Pero nada está decidido todavía. El torneo de Maestros, último del año, será determinante para conocer el desenlace.