TENIS. MÁSTERS 1.000 PARÍS-BERCY
LUIS MIGUEL PASCUAL. PARÍS.
Rafael Nadal se quedó a un peldaño de la final del Másters 1.000 de París-Bercy tras sucumbir en semifinales ante Novak Djokovic, que desplegó un huracán de juego por encima del nivel del mallorquín y acabó imponiéndose por 6-2 y 6-3 en hora y cuarto de partido. El serbio disputará el título ante el francés Gael Monfils, quien batió a Radek Stepanek, por 6-4, 5-7 y 6-4.
Nadal recayó en su tenis blando, falto de agresividad y fuerza. Demasiado flojo frente a un rival enorme, que consiguió todo lo que se propuso y sobrepasó al mallorquín en todas las fases del juego. Demostró que es el tenista en mejor forma del final de año. Su vigésimo duelo decepcionó porque el mallorquín no estuvo a la altura.
El público de Bercy soñaba con un duelo a cara de perro, pero se quedó con las ganas porque la superioridad de Djokovic aplastó la competencia y Nadal no tuvo ninguna oportunidad para engancharse a un encuentro al que el serbio dotó de velocidad de crucero.
Contra Djokovic fue incapaz de quitarse de encima el peso del juego incisivo y eficaz del serbio. "Me ha salido todo lo que he intentado", afirmó feliz ´Nole´, que nunca hasta ahora había superado la tercera ronda de Bercy. Y ahora está en buena posición para lograr su sexto título de la temporada, el segundo consecutivo tras haber vencido el domingo pasado a Roger Federer en la final de Basilea.
Djokovic demostró que es el tenista en mejor forma del final de temporada y eso le augura grandes alegrías para el inminente torneo de Maestros de Londres, donde defenderá el título logrado hace un año en Shangai. "Lo único que puedo decir de mi partido es que ha sido perfecto. Exactamente como quería, tácticamente como lo pensé. He estado muy agresivo", destacó el serbio sobre su juego.