Vela. Cruceros/Olímpica
SEBASTIÀ ADROVER. ENVIADO ESPECIAL A BARCELONA
Todavía restan diez meses para que el Real Club Náutico de Palma vista sus mejores galas, pero la vigésimo novena edición de la Copa del Rey Audi Mapfre de vela ya tiene cara y ojos. En el marco del 48 Salón Náutico de Barcelona se presentó ayer la regata de cruceros más importante del Mediterráneo, que se celebrará entre el 31 de julio y el 7 de agosto de 2010, con algunas novedades. Los monotipos contarán con cuatro clases y un vencedor absoluto y las clases con hándicap se dividirán en tres divisiones de las que saldrán los otros tres ganadores.
El acto estuvo encabezado por Javier Sanz, como presidente del comité organizador, acompañado por Manuel Caballero de Audi, Alejandro López Aliaga de Mapfre, José María Martín Puerta en representación de la Federación Española de Vela y el presidente del Salón Náutico, Luis Conde. La incorporación de la clase Melges 24 en el apartado de monotipos, que de esta forma se unirá a las clases X-41, X-35 y Swan 45, se convierte en uno de los nuevos atractivos de la prueba más internacional de las que se celebran en España. De estas tres clases saldrá un solo ganador de la Copa del Rey. Para que haya competición en estas clases deberá haber un mínimo de doce barcos inscritos en cada clase, ya que en el caso contrario serán recolocados en otra categoría.
En cuanto a las flotas con hándicap, es decir de tiempos compensados, la clase IRC contará con dos grupos que contarán con un mínimo de quince unidades cada uno. La clase RI será para los barcos comprendidos entre los 10.5 y 15 metros de eslora y finalmente la clase ORC 670 será para los barcos que tengan un GPH entre 618 y 660 segundos/milla. "La vela ha evolucionado y hemos creado un nuevo modelo de regata y el objetivo es que estén los mejores barcos y regatistas. Queremos hacer una regata moderna, activa y atractiva", anunció Javier Sanz.