Las gestiones que emprendió ayer Mateu Alemany sirvieron para que todos los empleados del Mallorca, incluidos los futbolistas de la primera plantilla, cobraran su nómina mensual. Fue su única satisfacción en su primer día como propietario del club en una jornada frenética que le llevó a reunirse con el director financiero en la etapa de Javier Martí Mingarro, Ernesto Chaves. Ahí fue cuando detectó las irregularidades económicas que denunció después. También se reunió con el presidente Tomeu Vidal, con el que decidió poner la demanda penal por la tarde. El actual propietario comió con los jugadores convocados para el choque ante el Valladolid en el Hotel Palas Atenea, aunque no les desveló la denuncia. Alemany se sentó en la segunda fila del palco durante el choque.