Motociclismo. Mundal de Moto GP
EMILIO PÉREZ DE ROZAS
Objetivo cumplido. Quién dijo que el jefe nunca perdía los nervios. Quién dijo que era Valentino Rossi quien siempre llevaba la voz cantante en su relación con su compañero de box. Quién dijo que el ´Doctor´ hacía lo que quería, y más, con sus adversarios, como ya demostrara desestabilizando a Max Biaggi y Sete Gibernau. Quién dijo que Jorge Lorenzo acabaría besando la misma lona.
Pues no, amigos, las artimañas y el discurso de Rossi no han impedido que Lorenzo se haya proclamado brillantemente subcampeón del mundo de MotoGP al año siguiente de ser proclamado ´rookie´ del 2008. Es más, ha sido Lorenzo quien con su eficaz manera de correr, de vencerle en ensayos y carrera, de superarle en la pista, de llevarlo hasta el límite e, incluso, más allá, no sólo ha forzado a un reconocimiento público de que "éste ha sido el título que más me ha costado ganar" sino, incluso, a una situación tan desesperada que le ha obligado, un año antes de que expire su contrato con Yamaha, a amenazar a la fábrica japonesa a escoger entre él o el mallorquín con vistas al Mundial del 2011.
"Si Yamaha escoge a Lorenzo para el 2011, puede que yo me vaya a Ducati", acaba de anunciar, en la BBC, Valentino Rossi. Esa frase, ese pensamiento, esa reflexión, ese reto, esa amenaza, sí, amenaza, es la prueba de que Lorenzo ha terminado, sino desquiciando, sí influyendo poderosamente en el presente y futuro del campeonísimo italiano, del mejor piloto del mundo, hasta el extremo de forzarle a cambiar de aires o a lanzar un aviso a navegantes que, conociendo a los japoneses, les habrá hecho muy poca gracia.
La temporada de Lorenzo ha sido tan bestia, tan pletórica, tan eficaz, tan brillante que Rossi sospecha que tanto Lin Jarvis, manager general del equipo Fiat-Yamaha, como alguno de los máximos responsables japoneses (no sé si el propio Masao Furusawa, gran defensor de Rossi), podrían haberse inclinado ya por considerar que el bicampeón mallorquín es, sin duda, el piloto del futuro. Los nervios de ´Vale´ así lo demuestra.