El nueve veces campeón del mundo Valentino Rossi comentó ayer que "fue una gran sensación volver a casa y ver en vídeo la carrera de Malasia". La prueba en la que se proclamó campeón mundial a falta de una prueba para terminar el Mundial de MotoGP. Rossi adelantó que en Cheste espera "ir relajado", avisando que tiene una "motivación diferente" a la hora de afrontar la carrera. "Va a ser muy interesante para el equipo, ya que el año pasado fue una carrera mala en la que no pude coger ritmo", explicó Rossi. Por ello, el equipo del italiano intentará "entender el porqué" del rendimiento en la pista valenciana en la anterior temporada y trabajará "para llegar con una buena configuración al domingo".