EFE. MADRID.
En su conferencia-coloquio en la Fundación Mapfre, Rafel Nadal confesó ayer que disputó el último Roland Garros en su "peor" momento, tanto en lo moral como en lo físico. "Moralmente y físicamente llegué a París en mi peor momento", explicó.
El tenista mallorquín subrayó que perdió el torneo de París porque jugó "mal". "Llegué mal con las rodillas y me afectó", aseveró. Nadal indicó que la derrota ante el sueco Robin Soderling le "afectó".
"Después de Roland Garros me pasé un mes fuera del mundo. Estuve en mi casa. Además se unió mi lesión con la separación de mis padres, pero, a pesar de todo, creo que los resultados de este año están siendo mejores de lo que esperaba", señaló el manacorí.
Cuestionado sobre qué ha aprendido del suizo Roger Federer, líder en la clasificación mundial, el tenista mallorquín aseguró que "es su capacidad de mejorar con el paso del tiempo". "Desde que jugué con el por primera vez en Miami en 2004 él siempre ha mejorado y eso es lo que he aprendido de él", explicó Nadal, quien, apuntó, cree estar "convencido" de que no va a conseguir todo lo que hecho Federer porque no tiene su talento.
El jugador isleño también se refirió al público español, de quien dijo que "siempre se han portado genial" con él y que ha recibido un "cariño excepcional" haya ganado o perdido: "Eso me enorgullece porque significa que he hecho bien las cosas. Que quieran que gane y que las cosas me salgan bien significa que me tienen aprecio".