EFE. VALLADOLID.
El Valladolid recibe en el partido de ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey al Mallorca con un once completamente inédito, pero buscando seguir en la competición. José Luis Mendilíbar, entrenador del Valladolid, pondrá el liza un once completamente distinto al habitual ya que considera que esta competición sirve para que los futbolistas que han dispuesto de menos oportunidades de demostrar su valía en el campeonato regular adquieran ritmo y tensión competitiva. Pero esto no quiere decir que se menosprecie la Copa del Rey, sino todo lo contrario, dado que, para la plantilla, y en especial para los jugadores que la van a disputar, es el acicate perfecto para exhibir sus cualidades.
Por ello, la motivación será máxima para el choque de esta noche ante un Real Mallorca que infligió al Real Valladolid la derrota más dolorosa en lo que va de temporada (3-0). Sin embargo, los jugadores están convencidos de que el duelo será completamente diferente al de Liga, máxime después de romper el pasado domingo una racha de siete meses sin ganar en el estadio José Zorrilla con una balsámica victoria ante el Deportivo de La Coruña (4-0). De la convocatoria se han caído los lesionados Sesma y Sisi, el tocado Canobbio, así como Pedro López, Luis Prieto, Justo Villar y Borja, por decisión técnica.
Por otra parte, el defensa del Valladolid, Javier Baraja, comentó que "la Copa interesa", ya que los pucelanos siempre se ha caracterizado "por intentar pasar rondas" y por la presencia de jugadores menos habituales en las alineaciones, "algo que es importante para el grupo". Respecto al Real Mallorca, el zaguero manifestó: "Es un equipo complicado, de la misma categoría que ya nos ha ganado en Liga, pero partimos con mucha confianza después de lo que hicimos contra el Dépor".