Motociclismo. Mundial de MotoGP
M. FERNÁNDEZ. PALMA.
Circuito de Sepang, recién finalizada la carrera de MotoGP en la que Valentino Rossi se ha proclamado campeón del mundo. El italiano atiende en el parque cerrado a las televisiones con una enorme sonrisa y se dirige de nuevo a abrazarse con su equipo. De pronto se para y recibe la felicitación de Jorge Lorenzo, su compañero en el equipo Yamaha y máximo rival este año en la lucha por el título. "Grande, grande", le dice el mallorquín, y Rossi le replica: "Grande gara e grande anno. Fantástico!!".
El italiano, con una camiseta con la leyenda ´Gallina vieja hace buen caldo´ y con un huevo en el que había dibujado un ´9´ (en referencia a sus títulos), ensalzó en Malasia al piloto mallorquín. A un Jorge Lorenzo que, según reconoció Rossi, le ha hecho dar el máximo de sí mismo. "La temporada ha sido muy dura, porque Lorenzo ha apretado muchísimo y me ha hecho conocer nuevos límites", afirmó en declaraciones a la revista Solo Moto. "¡Creo que ha sido un bonito duelo de ver en televisión!", añadió el nueve veces campeón del mundo.
Rossi y Lorenzo han vivido una temporada exigente, intensa y por momentos dramática. Más quizás para el piloto mallorquín, que en algunas carreras arriesgó en exceso y acabó en el suelo. Con ´poles´ en casi todos los circuitos por los que ha pasado el Mundial este año, el aspirante consiguió poner en aprietos al primer piloto de su equipo. Y también a los jefes de la escudería, que se encontraron con la necesidad de negociar la renovación del principal rival de Rossi.
Lorenzo, que decidió renovar con Yamaha y seguir al menos un año más con el campeón al otro lado del muro, reconoce que Rossi mereció ganar el título. Sobre todo porque ha sido el piloto que menos errores ha cometido en carrera. "Quiero dar la enhorabuena a Valentino y a todo su equipo. ¡Él es el justo campeón!", declaró el mallorquín. "Hemos hecho todo lo posible para intentar vencerle luchando hasta el final, pero creo que fue el número uno de este año porque ha sido más rápido que nosotros en casi todas las carreras", ratificó Lorenzo, que alabó a su compañero de equipo: "Él fue más consistente que nosotros y más inteligente, así que él es el ganador".
La batalla continuará la próxima temporada. En el box de Yamaha se reunirán los dos máximos aspirantes al campeonato de 2010 y seguramente se revivirán polémicas, tensiones y piques... pero esta vez los pilotos se conocerán mucho mejor y se respetarán aún más. Uno, porque ha tenido que forzar sus límites para ser campeón, y Lorenzo, porque sabe que aún debe mejorar para ser el número uno.