R.C.D. Mallorca. Una lucha titánica
SEBASTIÀ ADROVER. PALMA.
Sólo los protagonistas de la gesta del sábado en el Vicente Calderón saben mejor que Toni Servera el titánico esfuerzo que debieron realizar para arañar un heroico punto. "Los futbolistas que disputaron los noventa minutos trabajaron un veinte por ciento más de lo habitual", explica vía telefónica el preparador físico del equipo a DIARIO de MALLORCA.
Es uno de los culpables de que los Mario, Borja, Nunes y compañía lucharan hasta el límite con garantías hasta el último suspiro a pesar de jugar con dos menos durante cuarenta minutos frente al Atlético de Madrid. Y veinticinco con diez. "En la segunda parte hicieron un esfuerzo de intensidad máxima cada quince segundos, más o menos, cuando lo normal es hacerlo cada medio minuto", expresa. Es un dato revelador. Apenas podían respirar. No había tiempo para descansar, en ningún caso. "Es que los hombres del centro del campo –Mario, Martí y Borja– y Webó tenían que atacar, pero después debían recuperar la posición enseguida para no desajustarse", indica.
Servera resalta la inteligencia que exhibieron los jugadores durante los momentos más críticos ante los colchoneros. "Tuvimos la capacidad de robarles el balón en su campo, porque no es lo mismo recuperarlo en tu área, con más de setenta y cinco metros por delante, que estando mucho más cerca de su portería. El esfuerzo es sensiblemente inferior porque tienes que hacer menos recorrido", afirma. El isleño admite que jamás pensó que se encontrarían en una situación límite, pero deja claro que sus pupilos están capacitados para aguantarlo. "Es un tema más de intensidad que de volumen de metros", reconoce.
Elogios
No obstante, el responsable del apartado físico de los rojillos se deshizo en elogios hacia el trabajo de los jugadores. "Demostraron que fisiológicamente se podía hacer, pero sin compromiso ni actitud lo hubieran hecho", dice satisfecho. "Por ejemplo, cuando Mario subía más el balón, Borja se encargaba de cubrirle y taparle en el caso de que perdiera el balón, y viceversa", indica. Servera comenta que este derroche no va a pasar factura en el duelo copero del jueves en Valladolid. Hay muchas horas de por medio para descansar y seguir trabajando. "No debe tener consecuencia alguna porque, además, hay que tener en cuenta que sólo Aouate, Nunes, Ayoze, Mario, Borja y Webó disputaron los noventa minutos", señala convencido.
El miembro del cuerpo técnico no esconde su alegría al ver que se están recogiendo los frutos a la labor iniciada en la concentración de pretemporada en Kössen (Austria) y que tiene su continuidad casi a diario en Son Bibiloni. "Estoy orgulloso de cómo respondieron, pero es que hay que ver lo bien que entrenan. La intensidad es muy alta, y eso siempre se nota después", apunta. Servera no quiere ponerse méritos al rendimiento extraordinario de los bermellones en un encuentro tan exigente como el de la pasada jornada. El empate a uno tiene muchos ´padres´. "Tenemos claro que esto es trabajo de todos, somos un equipo. Sin ir más lejos, el gol que marca Borja surge de una jugada de estrategia que suele preparar Gonzalo Hurtado –el segundo entrenador–", alaba. Quizá esta unidad es una de las claves de este exitoso inicio de temporada. "La pena es que sin el gol de Borja el esfuerzo del equipo habría sido el mismo, pero no habría tenido recompensa", concluye. Tiene razón.