|
|
|
HEMEROTECA » |
F. CASTÁN. SEPANG.
Valentino Rossi representa en el motociclismo algo más que un campeón: "Vale" se ha convertido en catorce temporadas en un icono del deporte mundial.
Rossi pasará a la historia no sólo por su palmarés, sino por su extraordinaria personalidad. Desde luego se puede discutir quién es el mejor piloto de la historia, pero no quién es el que desde 1949, año del primer Mundial, ha tenido más personalidad.
El transalpino fue ayer tercero en el Gran Premio de Malasia para ganar su séptimo campeonato en la máxima cilindrada. La aportación de Rossi al motociclismo y al deporte en general es imposible de medir, así como los aficionados, niños y jóvenes, que se han fijado en el Mundial de MotoGP por la atracción que ejerce el piloto nacido hace 30 años en la Romaña italiana, en un pequeño pueblo llamado Tavullia, donde todavía reside y donde lleva una vida normal cuando está fuera de la competición.
En cualquier circuito del mundo hay más banderas, camisetas, gorras y pancartas de Valentino que de cualquier piloto local. Por ejemplo, los periodistas italianos que siguen el campeonato o los responsables de su club de seguidores se enfadan cuando se les dice que su piloto no es italiano, sino que es "patrimonio de la humanidad".
Sus celebraciones también han creado escuela. Se ha vestido de pollo, de preso, de director de orquesta, se ha puesto unas orejas de burro o ha realizado junto a "los artistas" de su club de seguidores, un pilar fundamental en su carrera, un montaje a pie de pista con Blancanieves y los siete enanitos cuando se hizo con su séptimo título.
Pidió perdón el año pasado por haber perdido los mundiales de 2006 y 2008 con unas camisetas en las que se podía leer "Perdonad el retraso".
Más allá de su carácter extrovertido y frívolo, Rossi es un gran profesional que sabe qué es lo que le ha llevado a ser uno de los deportistas mejor pagados del mundo. Sabe, como buen italiano, venderse como nadie.
Es imposible verle rechazar la firma de autógrafo o denegar una foto. En Mugello, tras ganar el Gran Premio de Italia, hace tres años era un espectáculo observar cómo con la gorra del podio calada por el sudor y extenuado por el esfuerzo se hacía fotos con los bomberos del circuito o con paciencia firmaba decenas de gorras amarillas con su número de siempre, el 46. Valentino se inició de pequeño en este deporte de la mano de su padre Grazziano, que ganó dos grandes premios en la último lustro de la década.
|
|
Por las bajas ya consumadas de Cendrós, Crespí y Cáceres, y las probables de Zuiverloon, Chico,...
El comic ´RCD Mallorca, 16 años de Primera´ vio ayer la luz. Se presentó en el Puro Beach de Cala...
El Mallorca se muestra reticente a pagar la prima de fichaje que reclama el uruguayo para renovar
El vicepresidente del Mallorca contactó el jueves con una empresa de expansión internacional
El tercer máximo accionista asegura que formulará una oferta para adquirir el 53 por ciento de las...
El entrenador Joaquín Caparrós ha renovado hoy su contrato con el Mallorca hasta el 30 de junio de...
| LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES | ||
LO ÚLTIMO |
LO MÁS LEÍDO |
LO MÁS VOTADO |
| deportes » | |
| deportes.diariodemallorca@epi.es | |
| CONÓZCANOS: CONTACTO | DIARIO DE MALLORCA | LOCALIZACIÓN | REDACCIÓN | SUSCRIPTORES | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||