EFE. STUTTGART.
El Sevilla derrotó ayer por 1-3 al Stuttgart en un partido en el que pasó, casi sin solución de continuidad, del sufrimiento a la fiesta de goles. En los primeros veinte minutos del partido nadie, en su sano juicio, se hubiera atrevido a pronosticar que el Sevilla terminaría goleando. Ni siquiera tras el primer gol se podía tener demasiado claro que se iba camino a una victoria sevillana. El Sevilla abrió el marcador con el primer disparo a puerta tras pasar por una fase en la que tuvo que sufrir mucho ante un Stuttgart que le había impuesto su sello al partido al partido, llegando mucho por las dos bandas y guiado por un Hleb que gozaba de demasiadas libertades.
Tras un saque de esquina cobrado en corto, Adriano centro desde la izquierda y Squillaci remató de cabeza desde el borde del área chica dejando sin opción alguna a Lehmann. El gol le dio cierta confianza al Sevilla que empezó a verse más concentrado en defensa y se llevó el partido con otro gol.
STUTTGART 1: Lehmann; Osorio, Boulahrouz, Tasci, Boka; Trasch (Hitzlperger, 69); Kurzmanovic, Khedira; Hleb (Elson, 66); Cacau (Pogrebnnak, 66) y Schieber.
SEVILLA 3: Javi Varas; Sánchez, Squillaci, Dragutinovic, Navarro; Navas, Lolo, Sokoira, Correia (Peroti, 36); Luis Fabiano (Duscher, 46) y Kanoute (Kone, 90).
GOLES: 0-1 (min 23, Squilacci, de cabeza a remate de Adriano), 0-2 (min 55, Navas), 0-3 (min, 73, Squillaci), 1-3 (min, 76, Elson).
ARBITRO: Peter Vink (Holanda) amonestó a Tasci, Navarro, Duscher y Dragutinovic.