R.C.D. Mallorca. Institucional
JAUME BAUZÀ. PALMA.
Francesc Antich recordó ayer su época de futbolista y demostró que conserva una buena cintura cuando fue interpelado por el Real Mallorca. En una visita al Palma Arena, el presidente del Govern balear se vio obliglado a responder a preguntas sobre la institución bermellona por primera vez desde que la familia Martí Mingarro desembarcó en el club balear, hace ya más de dos meses. Y como trasfondo, el debate de siempre: la conveninecia, o no, de que las instituciones ayuden económicamente a una sociedad anónima como el Real Mallorca.
"Tenemos otras prioridades", zanjó Antich en una de las pocas ocasiones en las que no intentó un regate. "En la medida de lo posible siempre intentamos apoyar al Mallorca porque hay muchos mallorquinistas. Es una referencia para muchos ciudadanos de esta isla y lo tenemos en cuenta, pero debemos velar por todo el mundo", subrayó el presidente del Govern.
Con estas palabras Antich cerró la puerta a suministrar ayudas económicas a la institución bermellona. "Hay muchos deportistas en Mallorca que necesitan ayuda y la conselleria de Deportes tiene sus prioridades. La sociedad en general tiene sus prioridades", explicó el presidente autonómico.
Pocos días después de desembarcar en el Real Mallorca, la familia Martí Mingarro y el Consejo de Administración mallorquinista inició una ronda de visitas a las tres instituciones de las islas –Govern, Consell y Ayuntamiento–. Tras aquellas presentaciones ningún representante político valoró aquellos encuentros, abriendo una etapa de silencio institucional sobre el club que duró hasta ayer. "En aquellas reuniones hablamos de muchos temas, pero fue todo muy formal. Lo que queremos todos es que el Mallorca vaya bien, que esté muy integrado en la sociedad balear y que los mallorquinistas disfruten de verlo jugar", sentenció el presidente autonómico.